lunes, 31 de diciembre de 2012

¡Feliz 2013!



¡Muy feliz 2013 para todos los seguidores de Teleexpress! En nuestro nombre y el de nuestra querida mascota, el vampirito Charby, les deseamos muchas feliciades y un año lleno de logros y satisfacciones personales para cada uno de ustedes.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Alumbrado público parisino I



Como otro de los servicios que más llama la atención de todos los que visitan la capital de Francia es el alumbrado público, hemos tratado de adquirir los datos necesarios para conocer, no solo su organización actual, sino sus antecedentes. La primera disposición relativa al alumbrado público de París, de que se tiene noticia, data del año 1318; fue dictada por Felipe V, y mandaba que durante la noche hubiese una candela encendida en la puerta del palacio de Chatelet, a fin de evitar los atentados que perpetraban los ladrones en la plaza en que estaba situada dicho palacio.

En 1558, un decreto del Parlamento, fecha 29 de agosto, prescribió la  colocación de linternas o faroles de tela encendidos en la esquina de cada calle; pero tan solo durante el invierno, y desde las diez de la noche hasta las cuatro de la mañana: pocos meses después estos faroles fueron sustituidos por otros con cristales.  El gasto del entretenimiento de este alumbrado debian satisfacerlo los vecinos, y el de instalación la Hacienda pública; como esta se hallase muy apurada, fue preciso vender todo el material adquirido, para pago de los obreros  y fabricantes que lo habían proporcionado. Treinta años después, se dictó una ordenanza de policía que obligaba a los vecinos a establecer reverberos en cada sección de cuartel.

Durante la administración del teniente de policía Mr. La Reynie, el alumbrado por reverberos llegó a establecerse hasta en los arrabales más excéntricos; pero no encendía sino desde 1º de noviembre hasta fin de febrero; y así continuó, hasta que un decreto del Parlamento de 1671 dispuso que la temporada en que debía lucir, se contase, desde 20 de octubre a 31 de marzo. El alumbrado de París fue durante los primeros años de su instalación, una carga comunal, existiendo notoria semejanza con lo que ha acontecido en Madrid; pues también allí fue redimida, en virtud de un decreto de 28 de enero de 1668 y edicto del mismo mes de 1704.

El primer paso verdaderamente notable que se dió en la cuestión del alumbrado público se debió a la inteligencia de Mr. de Sartine, teniente general de policía, que abrió un concurso, cuyo tema era la fijación de condiciones que debía reunir el mejor sistema. Celebrado, se adjudicó el primer premio a Mr. Lavoisier, que demostró, de una manera concluyente, que el alumbrado de las ciudades debía tener por base la multiplicidad de focos de luz de poca intensidad. Adoptado este principio, en el año 1774 contaba ya París con 8.000 faroles; que fueron reemplazados por reverberos, llegando el número de estos en 1780, a 1.200. Los datos que obran en la administración central del departamento del Sena, prueban que al quinto año existían 4.112 reverberos, y que la luz de cada uno costaba, por hora, seis dineros (0,025 francos); viniendo a resultar doble del precio moderno: en 1834 había 5.437 reverberos con 12.600 mecheros para alumbrar las calles, y cada mechero no costaba más que 0,01647 por hora.

En 1824 había aparecido ya el alumbrado por gas, y desde entonces se constituyeron muchas sociedades que se dedicaban a hacer ensayos de aplicación, limitándose a explorar pequeños perímetros en distintos sitios de la ciudad. Estos ensayos dieron favorables resultados, y en poco más de diez años, el alumbrado por gas fue adoptado como tipo normal en París; pues tanto la administración como los particulares no pudieron menos de comprender muy pronto, las ventajas que proporciona, por el aseo y mayor desarrollo del foco luminoso. Antes de 1855, las condiciones de fabricación, distribución y uso del gas, fueron objeto de reglamentos de policía; pero ninguno de ellos podía evitar el grave inconveniente que resultaba de que distintas compañías explotasen por separado una zona y vendiesen el gas a diferentes precios, tanto a la villa de París, com a los particulares.

Las gestiones de la administración lograron la fusión de las compañías existentes en una sola, bajo el nombre de Compañía parisien del alumbrado y calefacción por gas. En compensación del monopolio concedido a esta compañía, que por decreto de 23 de julio de 1855 vino a ser concesionaria, por término de cincuenta años, del derecho exclusivo de establecer y conservar tubos para la conducción del gas, se obligaba a la misma:

1º: A reducir el precio del fluído a 30 céntimos por metro cúbico para los particulares, y a 15 para los servicios públicos.

2º: A pagar un derecho anual de 200.000 francos por el arriendo del subsuelo de la vía pública, ocupado por sus conductos; y otro de dos céntimos por metro cúbico de gas consumido en París.

3º: A realizar la canalización en todas las vías públicas que la administración designara, y a desarrollar los elementos de su fábrica, de manera que fuesen satisfechas las necesidades del consumo.

4º: A partir conla villa los beneficios obtenidos que excedieran de la suma del 10 por 100 del capital de 55.000.000 de francos: esto solo había de tener lugar desde el 1º de enero de 1872.

Además, la administración se reservaba el derecho de trasladar y hasta de levantar, por cuenta de la empresa y sin indemnización de ningún género, los tubos conductores del gas, siempre que así lo exigiese el interés públic; de determinar la dirección y diámetro de dichos tubos; y de autorizar una canalización especial en el límite de 1.000 metros de longitud, para ensayos de nuevos sistemas de alumbrado.El contrato de 1855 rigió, sin inconveniente ni obstáculo alguno, hasta 1860, en que fue preciso pensar en su modificación, a fin de garantir el buen servicio de los habitantes del territorio anexionado a París, que pagaban el gas a un precio más elevado, proporcionándoles las ventajas obtenidas para los del antiguo casco. Con este objeto la compañía parisién, que era ya concesionaria de la mayor parte de las jurisdicciones agregadas, tuvo que adquirir las concesiones hechas a otras sociedades.

Ya en la obligación de la compañía general del alumbrado, de surtir a todas las zonas que comprendía el ensanche, se encontró con que las condiciones del contrato de 1855, eran perjudiciales por el gran capital que exigían los gastos de canalización en las vías públicas poco habitadas, y se resistió a emprender el alumbrado de dichas zonas, a menos de que se abriera una cuenta separada para los ingresos y gastos procedentes de ellas, liquidándose las pérdidas o beneficios, en detrimento de la ganancia de la villa. Consentía, sin embargo, la compañía en no reclamar hasta 1872 el reembolso de las pérdidas sufridas, que debían abonársele, con los intereses compuestos, a razón del 6 por 100. También se obligaba a no separar del principal de esta cuenta, el importe de su deuda, que se pagaría con cargo a los beneficios que obtuviera la villa a partir desde esta época; y a no reclamar nada en el caso de que aquella no obtuviese beneficios.

Como era preciso crear un nuevo capital, para atender al desarrollo que debía adquirir la fabricación de gas para surtir a la zona agregada, se autorizó una emisión que elevara el capital social de la compañía a 80.000.000 de francos; y se convino que el exceso del producto del 10 por 100, a contar desde el que debían repartirse los beneficios entre la villa y la compañía, se entendiera con relación a este nuevo capital, en lugar del primitivo de 55.000.000. Se comprende, al simple exámen de las condiciones enumeradas, que si bien la compañía parisién recibía ventajas, la villa las adquiría también muy positivas; pues aseguraba la realización de un aumento en sus ingresos, a causa de la percepción del derecho sobre el gas, impuesto a la compañía, y que contribuye a favorecer la conservación de las plantaciones. Tal era la situación a principios de 1869. En esta época la villa se encontraba en presencia de serias dificultades con la compañía parisién de alumbrado, a causa de la percepción de los dos céntimos sobre el gas consumido.

Por otra parte, el desarrollo de la red de canalización en la zona agregada había llegado a ser insuficiente, y los habitantes reclamaban el alumbrado por gas en gran número de vías que carecían de él. Añadíase a esto la situación, relativamente apurada, en que se encontraba la hacienda de la villa de París, como consecuencia de los capitales invertidos en las grandes obras de mejora llevadas a cabo; y todo hacía desear se anticipase el momento de dividir los beneficios con la compañía, lo cual no debía tener efecto, como hemos dicho, sino desde 1872. En un avance hecho por las oficinas de la administración local, se demostraba, que este beneficio desde 1869, hubiera producido cerca de 5.000.000 de francos para los fondos municipales.

En 7 de febrero de 1870, y bajo el imperio de estas diversas necesidades y aspiraciones, se concertó con la compañía parisién el contrato que rige actualmente. En él se mantiene el pago de los dos céntimos por metro cúbico de gas consumido; pero se ha quitado la facultad concedida a la compañía de redimir esta obligación, mediante el pago de los derechos de consumo sobre la hulla. De este modo, se encuentra la villa en posesión de un ingreso seguro, y al abrigo de las alteraciones que pudieran sobrevenir en las tarifas de dicho impuesto. También se regulariza por el nuevo contrato la percepción de los derechos de consumo sobre los subproductos de la fabricación del gas, bajo el punto de vista de los intereses de la villa. Pero lo más importante, es la modificación introducida respecto a la época en que la villa había de principiar a percibir los beneficios con la compañía, fijándose esta desde 1869, en vez de serlo desde 1872.

No obstante, atendiendo a las nuevas cargas que se imponen a la compañía, al anticipo de tres anualidades que concedió a la villa, y a la deuda de esta por el alumbrado de la nueva zona desde 1861 a 1872, el contrato de febrero de 1870 no obliga a la compañía a la participación de beneficios con la villa, sino a partir de un ingreso sobre el 10 por 100 por dividendo e intereses de las obligaciones, que se fijan en 12.400.000 francos hasta 1887; y en 11.400.000 francos, desde este año hasta el fin de la concesión.  Condiciones tan favorables a los intereses municipales, no podían menos de producir ventajosos resultados; así que en 1869, el presupuesto tuvo un ingreso de 5.000.000 de francos por la parte de beneficios correspondientes.

Los acontecimientos de 1870 y 1871 se hicieron sentir de modo notable, pues restringiendo la explotación creciente de la compañía parisién, resultó una disminución momentánea en las ventajas que se habían esperado. Por esto en 1870 se redujo la parte de beneficios de la villa a 1.350.000 francos, no percibiendo cantidad alguna en 1871. Desde 1872 ha vuelto a elevarse a 5.000.000 de francos; continuando en progresión, pues en 1874 se han obtenido 6.000.000; en 1875, 8.000.000; y 8.300.000 en 1876.

De la "Memoria sobre la administración municipal de París"; Imprenta y Litografía Municipal, Madrid, 1879.

viernes, 28 de diciembre de 2012

El Renacimiento del arte inglés



por Oscar Wilde

La conferencia sobre el Renacimiento del arte inglés fue dada por primera vez en el Chickering Hall, de Nueva York, el 9 de enero de 1882. Una parte de ella se reprodujo a la mañana siguiente en la New York Tribune, y a continuación por otros periódicos norteamericanos. Luego, esta parte se ha reimpreso más o menos exactamente en ediciones no autorizadas.Hay nada menos que cuatro copias originales de esta conferencia, y la más antigua es de puño y letra del autor. Las otras están copiadas con máquina de escribir, y contienen numerosas correcciones manuscritas del autor. Todas estas correcciones han sido tenidas en cuenta, y el texto así traducido contiene en lo posible la conferencia en su forma original.

Entre los numerosos beneficios que debemos a la suprema capacidad estética de Goethe, no hay que olvidar el que fué quien primero nos enseñó a definir la belleza en los términos más concretos posibles, quiero decir, a realizarla siempre en sus manifestaciones especiales. Por eso es por lo que, en la conferencia que tengo el honor de pronunciar ante vosotros, yo trataré de daros definiciones abstractas de la belleza -esas fórmulas universales que los filósofos del siglo XVIII buscaban- y menos de querer comunicaros lo incomunicable: la virtud por la cual tal cuadro o tal poema nos llena de una alegría única y especial; sino que quiero haceros notar las ideas generales que caracterizaron el gran renacimiento del arte inglés en este siglo, buscar sus fuentes en cuanto sea posible y calcular su porvenir, también en los posible.

Lo llamo nuestro renacimiento inglés, porque es en realidad un nacimiento nuevo del espíritu del hombre, como lo fué el gran Renacimiento italiano del siglo XVI, en su deseo de un modo de vida más gracioso y más sabio, en su afán de buscar nuevos asuntos de poesía y nuevas formas de arte, nuevos placeres intelectuales e imaginativos; y lo llamo nuestro movimiento romántico que, porque es nuestra reciente expresión de belleza. Se le ha descripto como un simple retorno a los moldes del pensamiento griego, y también como un retorno al sentimiento medieval. Yo diría más bien que a estas formas del espíritu humano ha agregado todo lo que de valor artístico ofrece la confusión, la complejidad y la experiencia de la vida moderna, tomando de la primera de aquellas edades su claridad de expresión y su calma sostenida, y de la segunda su variedad de expresión y el misterio de su visión. Porque, como dice Goethe, "¿qué es el estudio de lso antiguos sino una vuelta al mundo real?" Y Manzoni dice a su vez: "¿qué es el medioevalismo sino el individualismo?"

En realidad, de la unión del helenismo o en su extensión, su moralidad de intenciones, su tranquila posesión de la belleza, con el indiviualismo intenso, aventurero, el apasionado color romántico, de donde brotó el arte del siglo XIX en Inglaterra, de la misma manera que del matrimonio de Fausto y Elena de Troya nació el maravilloso niño Euforion. Expresiones tales como las de "clásico y romántico" están, en verdad, destinadas a no ser a menudo más que simples reclamos de escuelas. Debemos recordar que el arte no tiene más que una sola fórmula; no hay para el sino una ley única, la ley de la forma y la armonía; sin embargo, podemos decir que el espíritu clásico y el romántico se diferencian al menos en que uno se ocupa del tipo; el otro, de la excepción. En la obra producida por el espirítu romántico moderno no se trata de las verdades permanentes y esenciales de la vida: lo que el arte trata de reflejar es una situación momentánea, un aspecto pasajero.

En la escultura, el tipo de un espíritu, el sujeto, tiene más importancia que la situación; en pintura, el tipo del otro, la situación, tiene más importancia que el sujeto. Hay, pues, dos espíritus: el espíritu helénico y el espíritu romántico pueden ser considerados como constituyendo los elementos esenciales de nuestra tradición intelectual, de nuestro tipo permanente de gusto. En cuanto a sus orígenes, en arte como en política, no hay más que un origen para las revoluciones: el deseo experimentado por el hombre de una forma más noble de vida, de un método más libre y de una oportunidad de expresión. Sin embargo, creo que estimando el espíritu apasionado e intelectual que preside a nuestro renacimiento, todo intento de aislarlo del progreso, del movimiento y de la vida social del siglo que la ha producido, sería privarla de su verdadera vitalidad, y hasta posiblemente equivocarse sobre su verdadera significación. Y entresacando de las inquietudes y pasiones del mundo moderno las que tienen que ver con el amor y con el arte, debemos tener en cuenta numerosos y grandes acontecimientos históricos que parecen ser totalmente opuestos a tal sentimiento artístico.

Fragmento de "El Renacimiento del arte inglés" de Oscar Wilde; Editorial Littere, Buenos Aires, 1945.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Radiomensaje de Navidad de Eva Perón (1951)



"…Esta noche hacemos una tregua de amor en el camino de nuestras luchas y de nuestros afanes y sólo pensamos en las cosas buenas y bellas que nos ha regalado la vida en el año que se acaba hundiéndose ya como un cometa en el horizonte de la eternidad, dejándonos una estela de recuerdos en el alma...

No puede haber amor donde hay explotadores y explotados. No puede haber amor donde hay oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables. Porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad...

Y por fin, yo me permito reunir simbólicamente la copa con que brinda cada uno de ustedes con mi propia copa, que contiene la misma sidra humilde, con la misma sencillez de nuestro corazón. Levanto al cielo con ella los deseos, los sueños y las esperanzas de todos, para que en esta noche prodigiosa el amor infinito los toque con la vara de sus milagros y los convierta en realidad."

EVA  PERÓN

Difundido por LRA, Radio Nacional de Buenos Aires, diciembre  24 de 1951

sábado, 22 de diciembre de 2012

Aspiraciones del Tercer Mundo


Libertados de la desconfianza y del miedo y dando pruebas de su buena voluntad mutua, las naciones deberían ser tolerantes, vivir en paz en un espíritu de buena vecindad y desarrollar una cooperación amistosa, acorde con los siguientes principios:

1º) Respeto de los derechos humanos fundamentales según el propósito y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

2º) Respeto de la soberanía e integridad territorial de todas las naciones.

3º) Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y de la igualdad de todas las naciones, pequeñas y grandes.

4º) No intervención y no-ingerencia en los asuntos internos de otros países.

5º) Respeto al derecho de cada nación a defenderse individual o colectivamente, conforme a la Carta de las Naciones Unidas.

6º) Abstención de recurrir a acuerdos de defensa mutua destinados a servir a los intereses particulares de las grandes potencias, sean cuales sean.

7º) Abstención de actos o de amenazas e agresión, o del empleo de la fuerza, contra la integridad territorial o la independencia política de un país.

8º) Abstención del ejercicio de presiones entre cualquier potencia.

9º) Solución de todos los conflictos internacionales por medios pacíficos, tales como negociaciones o conciliación, arbitraje o solución ante tribunales, así como cualquier otro medio pacifico que pudieran elegir los países interesados, conforme a la Carta de las Naciones Unidas.

10º) Fomento de los intereses comunes y de la cooperación.

11º) Respeto a la justicia y a las obligaciones internacionales.

Declaraciones de la Conferencia de Bandung, 1955.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Estereofonía


La estereofonía es un procedimiento de reproducción sonora que además de dar las características fundamentales del sonido además de dar las características fundamentales del sonido (altura, timbre e intensidad) da el volumen y la localización del agente productor del sonido, o sea, la sensación de perspectiva.

Del "Diccionario de la música" de Manuel Valls Gorina; Alianza Editorial, Madrid, 1991. 

martes, 18 de diciembre de 2012

La serenidad de Rodó

José Enrique Rodó (1871-1917)

Una de las características de José Enrique Rodó es la serenidad. Improvisada o pulida, comentarista o consejera, alentadora o severa, descriptiva y exacta como una figura geométrica o graciosa y ondulante como un rizo de espuma sobre el mar; en el discurso político, en el ensayo histórico, en la parábola literaria, en el pensamiento filosófico, en el juicio bibliográfico, en el comentario internacional, ¡en la polémica misma!, en la página destinada a pasar y en el libro destinado a quedar, siempre, en todos los estilos y en todas las ocasiones, la prosa de Rodó es serena y eurítmica, como tallada en mármol.

Alguna vez he hecho la prueba de leer páginas suyas de diversa índole en voz alta, y siempre he tenido que dar a mi dicción el ritmo lento y augusto de la solemnidad. Su misma persona, por lo menos fuera de la intimidad, tenía igual carácter que su prosa, y era algo físico lo que nos obligaba a descubrirnos respetuosamente ante él en el encuentro cotidiano de la calle o el café. De esa serenidad de nuestro gran escritor, algún periodista ha querido hacer un defecto, el de la frialdad. Hablemos de ello. Discutir a los grandes hombres no es un sacrilegio, si se hace con sinceridad.

La serenidad es un atributo de superioridad intelectual. Para llegar a ella, es menester dominar todas las reacciones sonoras de la emotividad, poner sordina a las sensaciones, tamizar la luz, disminuir la risa hasta la sonrisa, tener el don de pianísimo y del matiz. El hombre primitivo es un matraz de emociones y las manifestaciones sin control, expresivamente casi con explosiones. Examinad el público de un teatro, y veréis que las incidencias de la pieza que se representa se reflejan solamente en los rostros de las galerías. Los espectadores, más cultos dominan sus músculos expresivos, aunque sientan apretada su garganta por la ola casi angustiosa de la emoción.

Para alguna escuela psicológica, la emoción misma pasa al campo de la patología, no precisamente como fenómeno anormal, sino como un eco exagerado de una mentalidad ineducada, como un "choque de inadaptación", para emplear el término de Alberto Deschamps. Este mismo autor, al estudiar la emotividad exagerada de los asténicos, dice textualmente: "Desde la infancia de la humanidad, se cree en la necesidad de exteriorizar el dolor o la alegría por manifestaciones viscerales o motrices perfectamente inútiles. Los estoicos conocían bien esta nulidad, pero la humanidad lo ignora, y el Conservatorio nacional de declamación da a sus discípulos una escuela en que pensamientos exactos ("justes") se expresan por gestos casi siempre ridículos y desprovistos de sentido psíquico".

He subrayado la frase que contiene la psicología de la serenidad. Como la musculatura lisa del rostro y el sistema de vaso-motor en lo físico, el lenguaje es en lo intelectual el reflejo de un estado psíquico. Quien no se sienta agitado por la perturbación de una reacción emotiva no puede, sin ser un cómico de mala escuela, exteriorizar emoción alguna. ¿Es ésto indiferencia o frialdad?... ¡Ah, no! Quien escribiera "Neutralidad imposible" al día siguiente de la invasión de Bélgica por Alemania o vivía en la Atenas de Pericles, vivía en el mundo nuestro y sentía el fervor de la humanidad.

Rodó tenía, como los grandes maestros de la serenidad -Epícuro, Marco Aurelio- el culto del hombre, y todas sus obras tienden a su superiorización; pero como tenía el pensamiento "justo" de los filósofos no podía tener emociones de primitivo. El no era orador ni político, dos cosas que obligan a los hombres a exagerar, porque pocas veces se dirigen a la razón y casi siempre al sentimiento; no era siquiera poeta (otro tipo intelectual de "primitivo"): él era pensador y artista, dos cosas que obligan a la sobriedad, a la simetría, a la línea, en fin. "Hay que ser ridículo y nuevo -dice Marco Aurelio en uno de sus pensamientos-, para encontrar asombroso cualquier acontecimiento de la vida!"

Rodó tuvo ese dominio majestuoso de la emotividad, lo cual no le impidió proclamar el desinterés, el entusiasmo, el amor, la voluntad, todos los númenes nobles de la actividad humana. Pero todo lo hizo serenamente, como maestro, "sin asombrarse". ¿Qué ésto dañó su éxito da cantidad?... Es probable, pero aunque el lenguaje de Rodó no sea de los que arrebatan a las multitudes, ni de los que conquistan aplausos, la gloria que lo acarició en vida y que lo hará perdurar, demuestra que fue comprendido. Es que la serenidad no es obstáculo para la persuasión, y yo no encuentro en ningún cálido imaginativo de América tanto fervor por la superiorización de la juventud americana como en el autor de "Ariel".

Pienso, pues, que clasificar de frialdad la serenidad olímpica de Rodó es cometer un impiedad, en el sentido epicureísta del término. Porque para Epícuro, no es impío "el que destierra a los dioses del vulgo, sino el que presta a los dioses las opiniones del vulgo".

Santín Carlos Rossi

Del "Homenaje a José Enrique Rodó": publicación de la revista "Ariel"; editor Maximino García, Montevideo, 1920. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

El río Negro: nuestro río


El río Negro, el río Hum, que los charrúas supieron defender con toda fiereza contra el conquistador, nace en el Brasil, Estado de Río Grande del Sur, y como un mensajero de amor, nos trae de los hermanos del norte la bella promesa de la amistad continental. Serpentea entre lomas y quebradas, libre y ufano, señor de la campaña, dividiendo el país en dos zonas.

Después, como enviado plenipotenciario nuestro, lleva en sus aguas que se han de mezclar eternamente con las aguas del Uruguay y del Plata, como un simbolismo, los sentimientos siempre vivos de la solidaridad histórica que nos une a  nuestros hermanos de cuna, los argentinos, dignos hijos de la gran Madre españa, madre de todas las grandezas. El río Negro, el Hum de los charrúas, es nuestro río, todo nuestro.

ESTEBAN O. VIEIRA

Del libro escolar "Naturaleza" de Roberto Abadie Soriano y Humberto Zarrilli; edición oficial, Montevideo, 1967.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Materiales de construcción


El curso de Materiales de Construcción tiene por objeto, como lo indica su nombre, el estudio de las principales substancias empleadas en la ejecución de las obras. Este estudio, absolutamente indispensable para el ingeniero, se divide en dos partes: 1º: Conocimiento y preparación de los materiales; y 2º: Análisis químico de los mismos.

La primera parte abraza, no sólo el examen detenido de las propiedades de los materiales, sino la reseña circunstanciada de las diversas operaciones que hay que practicar, desde que se descubren las primeras materias que los constituyen, hasta el momento de ponerlos en obra.

La segunda comprende la determinación cualitativa y cuantitativa de los elementos que componen los materiales. A pesar de la gran utilidad que pudiera reportar el conocimiento detallado de los procedimientos de análisis, lo esencialmente práctico del curso hará que la segunda parte se limite al examen de los medios más rápidos de ensayo, que arrojen, a la vez, suficiente luz sobre la composición de los materiales que emplea el ingeniero de caminos.

CONOCIMIENTO Y PREPARACIÓN DE LOS MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN

El estudio del Conocimiento y preparación de los materiales, se subdividirá en tres importantes secciones, que son:

1º) Estudio de los materiales de origen pétreo: Esta sección, difícil de definir, por el gran número de cuerpos cuyo examen abarca, se puede decir, desde el punto de vista del constructor, que tiene por objeto principal el estudio de las piedras, tanto naturales como artificiales, así como el de las mezclas que sirven para unirlas, como morteros, betunes, etc.

2º:) Estudio de los materiales de origen vegetal, como maderas, cuerdas, resinas, gomas, etc.

3º) Estudio de los materiales metálicos; entre éstos se considerarán en primer término el hierro y el acero, y en segundo el cobre, el zinc, el plomo, el estaño y las aleaciones más interesantes.

Como complemento al estudio de las tres secciones, se darán a conocer: 1º: las pinturas y barnices, así como los procedimientos para dorar y broncear, que se aplican a obras construidas con materiales pétreos,  vegetales o metálicos; y 2º: los papeles y cartones que se emplean en construcción.


Del tratado "Materiales de Construcción" por D. Manuel Pardo; Imprenta y fundición de Manuel Tello, Madrid, 1885.

martes, 11 de diciembre de 2012

La doctrina Estrada

Genaro Estrada (1887-1937)

Genaro Estrada, Secretario de Relaciones Exteriores de México, formuló la doctrina que lleva su nombre, según la cual "el cambio de gobierno no creaba un problema de reconocimiento, sino que las relaciones diplomáticas no se interrumpían por ese hecho ni un instante a menos que un país, como acto deliberado suyo, decidiera romperlas retirando sus representantes diplomáticos". Desde entonces, México aplica la doctrina Estrada en sus relaciones internacionales.

Del "Almanaque Mundial 1955", publicado bajo la dirección de Eduardo Cárdenas, director de Selecciones del Reader´s Digest.

domingo, 9 de diciembre de 2012

40 años es demasiado tiempo


La misión Apolo XVII llevó por última vez al hombre a la Luna el 9 de diciembre de 1972. Hoy se cumplen 40 años desde la última vez que unos seres humanos fueron más allá de la órbita terrestre baja. Demasiado tiempo...

viernes, 7 de diciembre de 2012

Aplicaciones de la electricidad


ILUMINACIÓN ELÉCTRICA

Un hilo recorrido por la corriente eléctrica, se calienta. Cuanto mayor sea la corriente y más fino sea el hilo, éste más se calienta. Si interrumpimos la corriente, aproximando la extremidad de dos hilos, estalla una chispa eléctrica (arco voltaico). Si unimos los dos hilos con otro muy fino, este hilo queda incandescente. Es el principio de la iluminación eléctrica que emplea lámparas a arco o lámparas incandescentes. En las lámparas actuales el conductor es un hilo de platino o de bambú calcinado, y encerrado en una ampolla de vidrio en la que se ha hecho el vacío. La electricidad actualmente es producida por dínamos, que son máquinas muy poderosas, cuya ventaja consiste en producir de una manera no interrumpida, gran cantidad de electricidad.

TELÉGRAFO ELÉCTRICO

La corriente eléctrica puede franquear instantáneamente grandes distancias. Supongamos un electro-imán en comunicación con una pila, en la cual se puede establecer o romper a voluntad, la corriente. Se producirá a voluntad la imantación o desimantación de este electro-imán. Una placa de hierro, colocada delante y sostenida por un resorte, será atraída o rechazada y producirá movimientos variados, según que la corriente pase más o menos tiempo o sea interrumpida. En esta forma será posible, por medio de signos convencionales (puntos y rayas), comunicarse a grandes distancias.

Del libro escolar "Naturaleza: libro tercero de lectura" de Roberto Abadie Soriano y Humberto Zarrilli; edición oficial; Montevideo, 1967.

martes, 4 de diciembre de 2012

Estegosaurio


El Estegosaurio (reptil con techo) fue bautizado en 1877 a partir de un esqueleto incompleto localizado por el Dr. O. C. Marsh, en Colorado, Estados Unidos. El estegosaurio tenía un minúsculo cráneo tubular con el cerebro del tamaño de una nuez. Los dientes eran pequeños, sin filo, con forma de hoja y colocados en la parte posterior de la mandíbula. El frente de la mandíbula carecía de dientes. El estegosaurio tenía pequeñas placas planas en el cuello y otras mucho más grandes con forma de diamante en el lomo y la primera parte de la cola. Estas placas por lo general se representan en dos filas, pero recientemente se ha sugerido que era una sola o incluso que se extendían hacia los lados como un escudo protector sobre el lomo. En la punta de la cola el estegosaurio tenía cuatro largas espinas. El estegosaurio tenía patas delanteras muy cortas, de la mitad de largo de las traseras. El largo total del animal adulto rondaba los 8 metros.

De "Dinosaurios y otros animales prehistóricos de la A a la Z" por el Dr. Michael Benton; Editorial Larousse, Madrid, 1993.

sábado, 1 de diciembre de 2012

El carnaval de Río


El carnaval de Río, como se sabe, en alegría y entusiasmo es sin rival en el mundo, donde ahora reina tanta tristeza. Durante meses se hace economía y se ensaya, pues para cada año se crean nuevas canciones y músicas. Y como el carnaval en Río es una fiesta popular, hay una explosión de placer, una manifestación de alegría da la población entera; por todas partes oímos esas canciones, ya antes de la fiesta, a fin de que cada uno pueda cantarla como nosotros; las oímos en los casinos, en los restaurantes, en las radios, en el gramófono y en las casillas de los negros; por todas partes se ensaya, para la gran fiesta de alegría colectiva. 

Cuando el calendario de finalmente permiso, se cierran por tres días todas las casas comerciales y es como si la ciudad entera hubiese sido picada por una tarántula gigantesca. La población vive en las calles, se danza hasta alta noche, se canta y se hace un barullo infernal, con todos los instrumentos que sea dable imaginar. Cesan todas las diferencias sociales, criaturas que no se conocen andan de brazo dado; se dirige la palabra a cualquier persona; poco a poco la animación recíproca se exalta, y el barullo incesante va creciendo al punto de llegar a una especie de locura; se ven bailarines exhautos tirados en la calle, sin que hayan bebido una gota de alcohol; apenas si danzaron e hicieron tanto barullo que quedaron extenuados.

Pero lo que es más curioso, lo que es típicamente brasileño es que, hasta en estos éxtasis, la gente y mismo la de las clases más bajas no pierden su espíritu de humanidad y no cometen brutalidades; a pesar de la libertad de usar caretas, nada acontece de brutal y de inconveniente en una multitud frenética, que anda en una rueda viva de día y de noche. El gritar y el danzar hasta no poder más, la libertad orgíaca de hablar alto, de descomedirse, se satisface en el vértigo de esos tres días. El carnaval parece una de esas tormentas tropicales de verano. Y después, nuevamente la conducta cometida de antes, la ciudad retorna a su orden anterior. El verano está festejado, el calor estancado abandona a las personas; Río es nuevamente Río, la ciudad que, calma y activa, refleja su propia belleza.

De "Brasil, país del futuro" de Stefan Zweig; Impresora LIGU, Montevideo, 1942.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Estudiantes ciegos consiguen grabaciones de libros de texto


Muchas personas ciegas de los Estados Unidos ya no tienen que afrontar una vida de inactividad y dependencia. Gracias a un adiestramiento especial, muchas de ellas desempeñan ocupaciones corrientes; otras asisten a las mismas escuelas escuelas secundarias y universidades a que concurren los estudiantes de vida normal. Pero los estudiantes ciegos han tenido problemas para no quedarse a la zaga de sus condiscípulos videntes, especialmente en las tareas de lectura. Muy pocos de los numerosos libros que se requieren se han transcrito al sistema Braille, o sea en letras resaltadas especialmente para los ciegos.

El problema se ha solucionado en parte con voluntarios que leen en voz alta para los ciegos. Pero al estudiante ciego se le ha hecho bastante difícil encontrar "lectores". Para aliviar esta situación, una organización sin fines de lucro del Estado de Virginia -Recording Service for the Visually Handicapped, Inc.- les está suministrando gratis grabaciones de los materiales que solicitan. También hace pedidos de textos para los estudiantes por medio de la sección "Libros que hablan" de la Biblioteca del Congreso y servicios de libros en Braille. El presidente de la organización es Richard F. Harris, estudiante consejero de la Universidad Comunitaria de Virginia del Norte, quien es ciego.

El señor Harris cree que el servicio de grabaciones en cinta magnetofónica es mejor que el que prestan los "lectores". Y al respecto dice: "Un estudiante cuenta con pocos fondos, los lectores no están disponibles a toda hora, y no se pueden usar sus servicios para que repitan un texto doce veces. Para estudios universitarios, el uso de libros de Braille es demasiado lento para que el estudiante se mantenga a día en la lectura de todo el material requerido en el curso. Las cintas pueden grabarse a la medida, para que el lector pueda empezar en el capitulo tres, si fuere necesario, y después ir saltando, a otras partes del libro como lo hace el profesor".

Después que un estudiante ciego ha usado el material grabado a solicitud suya, la cinta se envía a la capital estatal, Richmond, donde la Comisión de Virginia para los Impedidos de la Vista la reproduce para otros estudiantes. En forma similar, la Biblioteca del Congreso reproduce las cintas que graba para estudiantes universitarios.

De la revista "Enfoques de Aula", Nº 1 de 1971. Publicación del Sistema Cultural e Informativo de los Estado Unidos de América.

martes, 20 de noviembre de 2012

El Obelisco a Rodó


Recorríamos la ciudad salteña acompañando a un visitante extranjero.

- Este es el Obelisco a Rodó.

- ¡1922! -lee asombrado el camarada. En efecto: esta urbe fue todas la primera en rendir homenaje póstumo al maestro de Ariel. Los demás tributos admirativos vinieron después del suyo. Fue asimismo la iniciadora en otras cosas que entroncan con la vida moral, el intelecto, la inteligencia. Lo iremos probando. Lo consignaremos poco a poco, para que lo sepan los de afuera y no lo olviden los de acá.

"Numen", Salto, Nº 23, diciembre 1950.

sábado, 17 de noviembre de 2012

La ciudad hispanoamericana: historia y situación


El fenómeno general de la concentración urbana, origen y expresión de los más graves problemas del mundo contemporáneo, adquiere en Hispanoamérica caracteres singulares. El área hispanoamericana se caracterizó desde un principio por la significación atribuida a las ciudades, de las que hicieron los conquistadores los núcleos para la ocupación de la tierra y los centros de difusión cultural para su incorporación al mundo cristiano, esto es, europeo. Desde entonces comenzó cierto juego de relaciones entre las ciudades y las zonas rurales, que constituye una de las líneas fundamentales del desarrollo histórico de Hispanoamérica.

Las ciudades, concebidas según la tradición urbana de la Europa medieval, fueron impostadas sobre una realidad desconocida y comenzaron a operar en relación con ella según las exigencias de situaciones nuevas. Esa relación ha signado tanto el proceso socioeconómico como el proceso cultural de Hispanoamérica. De ahí que el exámen del papel desempeñado por las ciudades en los procesos contemporáneos deba arrancar de las funciones para las que fueron establecidas, y continuar con las transformaciones que la realidad les impuso. El tema de este estudio corresponde al primer aspecto de este análisis.

En el siglo XVI, sobre todo, la ciudad hispanoamericana nace de actos políticos que, desde el primer momento, se institucionalizan. Ahora bien, el marco institucional es común; se apoya en una legislación homogénea, en costumbres muy arraigadas y en prescripciones prácticas análogas si no idénticas. Inicialmente, pues, los fenómenos urbanos son similares, tan similares como son los textos de las numerosas actas de fundación, o los primeros actos institucionales de reparto de solares o de establecimiento de cabildos. Precisamente, uno de los aspectos más importantes del análisis del desarrollo urbano en Hispanoamérica consiste en señalar la progresiva diferenciación de ciudades y de procesos urbanos que han comenzado por ser idénticos, y a los que las circunstancias han impreso luego tendencias diversas.

Pero es necesario evitar un peligro en el que, por cierto, se ha caído muchas veces. Pese a la diferenciación de las ciudades y a su singular proceso de desarrollo, la legislación mantuvo sus caracteres generales; de modo que si se atiende a los esquemas institucionales -en lo económicosocial tanto como en lo político- puede caerse en el error de suponer una identidad que la realidad negaba por encima de los textos legales. De todos modos, esa similitud inicial constituye un hecho fundamental, un dato precioso para explicar numerosos fenómenos de desarrollo cuyo proceso revela el conflicto entre las condiciones impuestas en un principio y las necesidades y posibilidades que ofrecían en cada lugar las circunstancias. Pero no sólo por eso.

La similitud inicial se perpetuó de alguna manera -más allá de los cuadros legales- a causa de las condiciones impuestas por la dependencia política de España, lo que significaba sujeción a normas de tipo económicosocial y, además, a causa de una común limitación de posibilidades, según las que España ofrecía, y las que, de hecho, podía ofrecer desde su propia situación en el área europea. Vinculadas preferentemente a actividades comerciales y administrativas, las ciudades latinoamericanas no podían evadirse de ese condicionamiento. Era también inevitable, en consecuencia, que se desarrollaran todas dentro de un cuadro común.

Dentro de ese cuadro común es, pues, posible estudiar la ciudad hispanoamericana, su estructura económicosocial, su ordenamiento institucional y sus funciones, las formas de mentalidad y de vida propias de los diversos grupos. Pero desde el principio es necesario señalar las variables que se insinúan en cada caso, y que permiten señalar los orígenes de los cambios que más tarde se harán patentes.

De "La ciudad hispanoamericana: historia y situación" de José Luis Romero; edición de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República, Montevideo, 1967.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Entonces... ¿estallará la Tierra?


Todos los días llegan a vuestros ojos y oídos noticias de nuevos y terribles experimentos con bombas atómicas, ese explosivo incendiario de tan espantosa potencia que, con ser arrojado una sola vez, puso fin a la Segunda Guerra Mundial. Un energía gigantesca, muchos millones de veces más potente que la dinamita, ha sido liberada por los hombres de ciencia: es la desintegración de la materia.

Las personas mayores ven en ella otro motivo de intensa inquietud, pero los optimistas de la nueva generación sólo la consideran como una fuente inagotable de energía que evitará a la humanidad gran parte de sus diarias fatigas, y no tienen en cuenta los temores de los pesimistas, que prevén guerras horribles, la destrucción instantánea de ciudades enteras y la desaparición de la civilización con el consiguiente retorno de los sobrevivientes a la edad de las cavernas... El mismo Einstein dijo: "Quizá sean aniquilados los dos tercios de la humanidad: pero quedarán libros, y la civilización volverá a comenzar..."

Y también hay superpesimistas que, lisa y llanamente temen que los sabios terminen por hacer estallar la Tierra en mil pedazos, ¡como ya le sucedió a otro planeta, hermano del que habitamos el "Planeta 28"!

De "Los últimos milagros de la ciencia" de Pierre Devaux; Colección "Mi primera biblioteca", Antonio Vallardi Editor, Milán, 1955.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Estemos prontos


No olvidemos que Alemania ha hecho fracasar en la Conferencia de La Haya el arbitraje obligatorio, y que poco faltó para que hiciese fracasar también la constitución del tribunal permanente de arbitraje.(1) No olvidemos que en Prusia existe un poderoso "partido militar". Una educación patriotera llena odio para nosotros se difunde en sus escuelas. La conciencia nacional camina muy lentamente hacia las ideas de justicia internacional a pesar de los esfuerzos de hombres de corazón como el coronel de Edigy (2), a pesar del éxito estruendoso de ese admirable libro: ¡Abajo las armas! (3)

No olvidemos que también nosotros tenemos nuestros patrioteros, como los alemanes tienen a aquellos a quienes de Egidy llama los "vocingleros belicosos": esos "vocingleros" que alimentan nuestros aparecidos pueden en un momento dado enloquecer una opinión pública mal informada, como en 1870, y reducir al silencio a los espíritus clarovidentes. En la Cámara de Diputados, Thiers y Gambetta, que se oponían a esa guerra insensata fueron insultados y Emilio Ollivier, presidente del Consejo, tranquilizaba a todo el mundo diciendo: "¡Señors, será un paseo militar!"

Debemos, pues, prever la demencia provocada entre nosotros por los violentos y los "vocingleros belicosos"; debemos preverla en los otros pueblos y estar prontos. La guerra es un mal muy grande. Pero no es el peor de los males: la dignidad y el cuidado de la libertad nacional pueden hacer de la guerra una necesidad. La cobardía alienta los instintos de pillaje, de violencia, de barbarie en las naciones brutales. La cabeza está hecha para pensar, pero debe estar pronta para llevar el casco, si quiere poder pensar libremente. 

Es necesario que la Europa sepa que nosotros no provocaremos querellas a nadie, pero que lucharemos como héroes sin se nos ataca injustamente. Como la guerra no se improvisa, es necesario que la nación se esfuerce por llevar al más alto grado de eficacia su potencia defensiva; si llegara a faltar esa preparación incesante nuestra seguridad estaría perdida. Seamos, pues, una gran nación pacífica, justa, razonable, generosa, cortés, amable; pero seamos una nación temible para quien nos ataca injustamente.

Acepta, pues, valerosamente el servicio militar: la guerra es un oficio que se aprende: es necesario conocer el  manejo del fusil, ser un excelente tirador, conocer la puntería del cañón, saber montar a caballo. Un soldado debe adquirir ese sentido especial que le hace hallar la mejor manera de utilizar el terreno; un sinnúmero de detalles no pueden aprenderse sino en las maniobras. Como todo buen obrero de una obra cualquiera, debes comprender, perfeccionarte y transformarte en un soldado temible para el enemigo, mediante tu habilidad, tu inteligencia y tu iniciativa.

(1) Véase Libro amarillo sobre la Conferencia de Paz.
(2) DE EGIDY:  La era sin violencia.
(3) BARONESA DE SUTTNER: ¡Abajo las armas! Este libro debería estar en todas las bibliotecas.

Del "Curso de Moral" de Julio Payor; Librería Nacional: A. Barreiro y Ramos editor, Montevideo, 1913.

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Qué es una nación?



"¿Qué es una nación" La realidad nacional. "Qué es la realidad nacional?" Deberíamos comenzar por formularnos la pregunta que sirve de título a la célebre conferencia pronunciada por Ernesto Renán en la Sorbona el 11 de marzo de 1882: ¿Qué es una nación? No es, desde luego, -advierte Renán-, el montón de súbditos de una dinastía. No es tampoco, el conjunto de individuos de una misma raza, o que hablan una misma lengua, o que practican una misma religión, o que habitan un mismo territorio. Todos éstos pueden ser, y suelen ser, elementos naturales de una nación; pero, por sí solos, aún todos reunidos, no la forman, no la constituyen, no le dan vida.

Una nación, contesta Renán, es un alma, un principio espiritual, resultante de profundas complicaciones de la historia, una familia espiritual. Poseer glorias comunes en el pasado, una voluntad común en el presente, haber hecho grandes cosas juntos, querer hacerlas todavía, he ahí las condiciones esenciales para ser un pueblo. E insiste Renán: en el pasado una herencia de gloria y de recuerdos a compartir, en el futuro un idéntico programa a realizar, haber sufrido, gozado y esperado juntos, esto vale más que las aduanas comunes y las fronteras adecuadas a ideas estratégicas; esto se entiende a pesar de todas las diversidades de lengua y de raza.

Resumamos, pues: una nación es una creación histórica; es decir, una creación cultural; es decir, un resultado de la libertad creadora. Lo que configura a una nación es la conciencia nacional, o sea un hecho espiritual. Y la conciencia nacional no existe sin el sufrimiento en común que, al decir de Renán, liga más que la alegría. Y, no hay que olvidarlo, sin el programa a realizar.

De "Alberdi y la realidad nacional" de Mario Justo López; Editorial Astrea, Buenos Aires, 1972.

martes, 30 de octubre de 2012

"La náusea": Jean Paul Sartre


Jean Paul Sartre (1905-1980)

Algo comienza para terminar: la aventura no admite añadidos; sólo cobra sentido con su muerte. Hacia esta muerte, que acaso sea también la mía, me veo arrastrado irremisiblemente. Cada instante aparece para traer los siguientes. Me aferro a cada instante con toda el alma; sé que es único, irremplazable y, sin embargo, no movería un dedo para impedir su aniquilación. 

El último minuto que paso en brazos de una mujer conocida la antevíspera –minuto que amo apasionadamente, mujer que estoy a punto de amar- terminará, lo sé. Me inclino sobre cada segundo, trato de agotarlo; no dejo nada sin captar, sin fijar para siempre en mí, nada, ni la ternura fugitiva de esos hermosos ojos, y sin embargo, el minuto transcurre y no lo retengo; me gusta que pase.

Y entonces de pronto algo se rompe. La aventura ha terminado, el tiempo recobra su blandura cotidiana. Ahora el fin y el comienzo son una sola cosa. Aceptaría revivirlo todo, en las mismas circunstancias. Pero una aventura no se empieza de nuevo ni se prolonga.

lunes, 29 de octubre de 2012

Dante y la Divina Comedia

Dante Alighieri (1265-1321)

No se conoce mucho acerca de la biografía de Dante Alighieri, excepto que era hijo de un jurisconsulto florentino y que tomó activa parte en los asuntos políticos de su ciudad natal durante la primera mitad de su vida. A despecho de su absorción por la política, se las compuso para adquirir un completo dominio del conocimiento filosófico y literario de la época. En 1302 el partido al que pertenecía fue despojado del poder y él se vió obligado a marchar al exilio por el resto de su existencia. Casi todos sus escritos responden a este período.

Dante llamó a su obra magna simplemente Comedia, pero sus panegiristas del Renacimiento se refirieron siempre a ella como La Divina Comedia, y con este nombre ha llegado hasta nuestros días. Escuetamente, puede considerársela como el drama de las luchas, tentaciones y final redención del alma. Pero en realidad es mucho más que esto, ya que constituye un sumario completo de la cultura medieval, una magnifica síntesis de la filosofía escolástica, la ciencia, la religión y los ideales éticos y económicos de la gran edad feudal.

El tema dominante es la salvación del individuo por la razón y la gracia divina conjugados, pero abarca muchos temas más. El universo es concebido como un mundo finito del cual la tierra es centro y el cual todo lo existente ha sido creado para beneficio de las criaturas. Los fenómenos naturales se explican con relación al esquema divino de paz y justicia en la tierra, y la salvación en la vida del más allá. El libre albedrío capacita a los seres humanos para que elijan el bien y eviten el mal.El peor de los pecados humanos es la traición o abuso de confianza; los que proceden de la debilidad de la carne son pecados veniales. 

En muchos sentidos, Dante fue un humanista. Amaba a los clásicos y reverenciaba a Aristóteles, Séneca y Virgilio. Para personificar a la filosofía prefirió Virgilio a otros teólogos cristianos; admitió a ciertos paganos distinguidos en lugares muy confortables del purgatorio. Fue más lejos aún; no vaciló en condenar al infierno a eminentes pontífices. En virtud de su potencia imaginativa y del calor y vigor de su estilo, Dante merece un puesto entre los más grandes poetas de todos los tiempos. Para el historiador es particularmente importante su acabado retrato de la mentalidad de fines de la Edad Media.

De "Civilizaciones de Occidente: su historia y su cultura" por Edward McNall Burns; Ediciones Peuser, Buenos Aires, 1953.

domingo, 28 de octubre de 2012

Liberalismo y liberalismos

"La Libertad guiando al pueblo" de Eugene Delacroix


Durante mucho tiempo el liberalismo aparece como un bloque: para Benjamín Constant, liberalismo político, liberalismo económico, liberalismo intelectual y liberalismo religioso no constituyen más que los aspectos de una sola e idéntica doctrina. "He defendido durante cuarenta años -escribe- el mismo principio: libertad en todo, en religión, en literatura, en filosofía, en política; y por libertad entiendo el triunfo de la individualidad, tanto sobre la autoridad que pretenda gobernar mediante el despotismo, como sobre las masas que reclaman el derecho de sojuzgar a la minoría".

Esta concepción es la del siglo XVIII, para el que la unidad del liberalismo era un dogma indiscutible. Pero en el siglo XIX se produce un hecho capital: la fragmentación del liberalismo en varias ideologías distintas, aunque no siempre distinguidas:

- El liberalismo económico descansa sobre dos principios: riqueza y propiedad; se opone al dirigismo, aún aviniéndose con los favores del Estado; es el fundamento doctrinal del capitalismo.

- El liberalismo político se opone al despotismo; es el fundamento doctrinal del gobierno representativo y de la democracia parlamentaria.

- El liberalismo intelectual se caracteriza por el espíritu de tolerancia y conciliación; este espíritu liberal no es exclusivo de los liberales, algunos de los cuales se muestran incluso, notablemente intolerantes.


De la "Historia de las ideas políticas" de Jean Touchard; Fundación de Cultura Universitaria, Montevideo, 1971.

sábado, 27 de octubre de 2012

Las catedrales góticas


Parece inútil destacar la considerable originalidad de la arquitectura medieval. Los arquitectos y maestros de obra tenían ante sus ojos los ejemplos romanos y árabes que los indujeron a continuar en la senda de una arquitectura funcional y adaptar, dentro de la propia atmósfera cultural, sus construcciones a los fines que estaban destinados. Tal tendencia puede comprobarse en las viviendas urbanas y rurales, en los hospitales, monasterios, construcciones militares y, sobre todo, en las catedrales, típicas muestras de la arquitectura medieval.

Esas construcciones, ya del estilo románico (fines del siglo XI y primera mitad del XII) o del gótico (siglos XII y XIII), nombre que en sentido peyorativo se empleará en el siglo XVI, sin duda fueron, en gran medida, el resultado de los esfuerzos anónimos de artesanos iletrados, aunque no ha de descartarse la intervención técnica de "mecánica teóricos" y "arquitectos científicos" que comienzan a aparecer en esos tiempos. 

En oposición al templo pagano, en que solo penetraban los oficientes y dignatarios del culto, los templos cristianos debían cobijar el mayor número posible de fieles; por otra parte, la luminosidad que debía penetrar desde lo alto exigía grandes ventanales y con ellos elevados y delgados muros que, sin embargo, debían sostener el techo de la catedral: de allí la solución mediante ojivas, bóvedas y arbotantes característicos de la catedral gótica. Algunas de esas innovaciones son de origen árabe, pero los cristianos las perfeccionaron logrando crear un estilo arquitectónico propio.

La novedad de esos problemas técnicos, para los aún inexpertos constructores, explica que en la erección de las catedrales privaran reglas empíricas y el método de prueba y error puestos de manifiesto en la lentitud de las obras y en los fracasos, derrumbes y catástrofes que registran las crónicas. En buena medida, las catedrales que hoy se admiran son fruto de la concepción genial de sus creadores, pero también de la habilidad de los restauradores que corrigieron los errores de sus primitivos constructores.

De "Las revoluciones industriales" de José Babini; Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1972.

sábado, 6 de octubre de 2012

La "sensibilidad bárbara"

"La Yerra", acuarela de León Palliere

Hacia 1860 - 1870 el medio rural seguía siendo un "mundo de hombres" donde todavía predominaba lo que el historiador José Pedro Barrán denominó la "sensibilidad bárbara". Era un mundo "sin juez ni escuela", de comunicaciones todavía difíciles, con un paisaje que alertaba los sentidos, una demografía de "excesos" en la natalidad, la mortalidad y la tasa de masculinidad, una economía y una sociedad que promovían "la libertad física" y el "ocio" y en las que la ganadería y la vida política entroncaban con la violencia física. Sin embargo, las cosas habían comenzado a cambiar, aunque quizás todavía de forma no del todo perceptible. De mano de los inmigrantes, el lanar y la "modernización económica", comenzaron a darse cambios subterráneos en la sensibilidad que terminaron unas décadas más tarde en el triunfo del "disciplinamiento".

De un manual liceal de la Editorial Santillana.

domingo, 16 de setiembre de 2012

Lo que se oye desde una silla de la plaza


- ¡Qué noche tan hermosa!
- ¡Hermosísima!
- ¡Qué calor tuvimos hoy! Figúrese usted que esta mañana el termómetro...

....................

- Señorita, ¿quiere usted comprarme un ramito de flores?

....................

- ¡Allá van! ¡Ella es! ¡Apura el paso!...
- ¡Aquí vienen! Ellos son...

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- ¡Señor! ¡No tengo padres! ¡Una limosnita por el amor de Dios!

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- ¡Caras y Caretas! ¡Rojo y Blanco! ¡El Hogar!

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- El favoritismo, la incompetencia, la envidia y las rivalidades de los bandos políticos, lo tienen todo trastornado en este hermoso país... Además, ahora tenemos una nueva aristocracia de camarilla.

....................

- Un espíritu culto, honesto e independiente se halla en condiciones desfavorables para luchar contra tanta mediocridad y nulidad encumbrada por los compromisos partidarios...
- Ánimo, amiog: luchemos asociados y confiemos en el porvenir...

....................

- Es un cuadro muy bonito, pero me gusta más aquel en que Tartarín, creyendo matar un león, mata un pollino...

....................

- Lo que usted oye. Murió ab intestato, y me correspondió la mitad de la herencia. Yo no le había hablado nunca...

....................

- ¡La suerte! ¡Los veinte mil! ¡Mañana se juega!...

....................

- ¿Quién es ese?
- Un tonto que me sigue a todas partes.

....................

- Lo mismo creo yo. La revolución es infalible. Esto no es gobernar. Así no podemos seguir...

....................

- Señores, nada de revoluciones; los cambios sociales, para ser provechosos, han de efectuarse lentamente, por evolución, como procede la naturaleza en sus...

....................

- Hasta mañana.

....................

- Adiós.

....................

- ¡La suerte! ¡Los veinte mil! ¡Mañana se juega!...


NOTA: La lectura de la composición preinserta ofrece muchas dificultades. En ella se supone a una persona que, desde una silla de la plaza, oye fragmentos de diálogos de los transeúntes. Las líneas de puntos suspensivos señalan en el texto cuando cambia el diálogo. El lector debe estudiar previamente el carácter y las circunstancias de cada personaje, a fin de diferenciarlos en la lectura por medio de convenientes modificaciones de los elementos de la voz.


Del libro escolar "Vida", libro quinto, de José H. Figueira; Montevideo, 1940.

sábado, 15 de setiembre de 2012

Avisos clasificados



AVISO: Se ha huido un niño de 11 años, sin sombrero ni gorra, chaqueta azul, y calzón blanco, y descalzo, su nombre JOSÉ. El que lo entregare en la calle de San Benito N° 47, será gratificado: parece chino o mulatillo en lo moreno. (01-VI-1835)


AVISO AL PÚBLICO: Se ha perdido en la tarde del 5 de mayo por los extramuros de esta capital, una perra galga blanca, que obedece a la voz de Diana. Se suplica a la persona que la haya encontrada tenga a bien presentarla en la Secretaría del Consulado Francés, calle del Portón N° 80, que será gratificada. 


SE HA HUÍDO: Un mulatillo llamado Gabino de edad de 9 a 10 años, todo vestido de blanco. Tiene una cicatriz en el lado izquierdo de la sien, y sin gorra. La persona que lo encontrase y lo entregare en la calle de San Carlos N° 269, será gratificada. (12-VI-1835)

AVISO: Se ha encontrado un negro bozal de 14 a 15 años, de cara larga, con calzoncillos y chiripá de algodón, chaqueta de lanilla azul. El que se considere dueño de dicho negro, puede ocurrir a la casa del Sr. Montero en la Aldea, donde existe. (14-VI-1835)

Estos avisos clasificados han sido tomados de el diario "El Universal" de Montevideo del año 1838. Se ve claramente como en esas fechas la esclavitud seguía teniendo plena vigencia en Montevideo a pesar del artículo de la Constitución de 1830 que decretaba la libertad de vientres. Los mismos periódicos que sus páginas bregan por la abolición de la esclavitud, en otras publican avisos de compra, venta y extravío de esclavos.

lunes, 10 de setiembre de 2012

Invitación revolucionaria


El pueblo de París a los soldados de Versalles:

¡Hermanos! La hora del gran combate de los Pueblos contra sus opresores ha llegado ya. No abandonéis la causa de los Trabajadores. Haced como vuestros hermanos del 18 de marzo (instalación del Consejo de la Comuna). Uníos al pueblo, del que formáis parte. Dejad que los aristócratas, los privilegiados, los verdugos de la humanidad se defiendan ellos mismos, y el reinado de la justicia será fácil de establecer. ¡Abandonad filas! Entrad en nuestras casas. Acudid a nosotros, al seno de nuestras familias. Seréis acogidos fraternalmente y con alegría. El pueblo de París confía en vuestro patriotismo.

Llamamiento de la Comuna de París, 1871.

sábado, 1 de setiembre de 2012

El telegrama


El telegrama es un mensaje simplificado trasmitido mediante el sistema Morse. El estilo telegráfico se caracteriza por un gran esfuerzo de síntesis que permite enviar un mensaje con el menor número de palabras posibles, sin afectar la comprensión del mismo. Hay omisión de artículos, preposiciones, conjunciones, pronombres y otras palabras suprimibles. Existen formularios impresos, en los cuales debe consignarse lo siguiente:

a) Nombre, dirección, teléfono del destinatario.
b) Texto sintético.
c) Datos personales del remitente.

Además, el telegrama establece la categoría (urgente, con respuesta paga, colacionado, de lujo, etc.) y si debe ser anticipado telefónicamente. 

Nota: Los puntos se evitan en lo posible, pues se computan como palabras.

De un folletín de Antel, 1990.

jueves, 30 de agosto de 2012

Enfrentando la crisis


...Nuestra tarea primordial y máxima consiste en poner a la gente a trabajar. Este no es un problema insoluble si lo afrontamos con prudencia y valentía... Esa labor puede ser auxiliada si se hacen esfuerzos definidos con el fin de elevar los precios de las cosechas agrícolas y, con esta fuerza económica adquirir la producción total de nuestras ciudades...
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Se puede contribuir a ella si se insiste en que los gobiernos federal, estatal y local impongan una reducción inmediata y drástica de sus gastos. Puede ayudársele unificando las actividades de socorro que, a la fecha y con frecuencia, son dispersas, antieconómicas y desiguales. Puede ser auxiliada mediante la planificación nacional y la supervisión de todas las formas de transporte y comunicaciones, así como de otros servicios de naturaleza netamente pública...
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Por último, en nuestro camino hacia la reanudación del trabajo, necesitamos dos garantías para impedir que vuelvan los males anteriores: debe haber una supervisión estricta de todas las operaciones bancarias, así como de los créditos e inversiones; hay que poner término a las especulaciones que se hacen con el dinero de la gente y contar con una disposición que establezca una moneda corriente adecuada y firme...

En la esfera de la política mundial, es mi deseo que esta nación se consagre a la política de buen vecino -el que definitivamente se respeta a sí mismo y, por ello, respeta los derechos de los demás-, el que acata sus obligaciones  y la solemnidad de sus pactos en un mundo de vecinos y con éstos...

Solicitaré del Congreso el instrumento que me falta para hacer frente a la crisis, esto es, que se me otorguen amplias facultades ejecutivas para emprender una guerra contra las necesidades urgentes, tan grandes como las que podrían concedérseme si, en realidad, estuviésemos invadidos por un enemigo extranjero...

Franklin Delano Roosevelt

Discurso al asumir la Presidencia, 1933.

martes, 28 de agosto de 2012

El diccionario "Vastus"



Obra moderna basada en la última edición del Diccionario de la Academia Española y que, además de las etimologías, sinónimos, antónimos y parónimos, conjugación de los verbos irregulares, plurales anómalos, tecnicismos, etc., está enriquecida con todas las voces de uso corriente en América. La parte enciclopédica es sumamente amplia y se ha completado con numerosos grabados de interés general y un magnífico Atlas.


Portada del "VASTUS: Diccionario enciclopédico ilustrado de la lengua castellana" (VIII edición); Editorial Sopena, Buenos Aires, 1949.

Tengo en mi biblioteca un ejemplar de la octava edición de este diccionario enciclopédico que fue impreso y publicado en la Argentina por la Editorial Sopena. Su primera edición está fechada en 1949 y la que yo poseo es la octava, que data de 1949. Forma parte de una familia de diccionarios temáticos que la Editorial Sopena Argentina publicó por esos años, con nombres tales como Mentor, Vastus, Magnus, Brevis, Parvus, etc.  Me parecen obras toscas pero hermosas. 

lunes, 20 de agosto de 2012

¿Quién fue, en su opinión, el científico más grande que jamás existió?



Si la pregunta fuese "¿Quién fue el segundo científico más grande?” sería imposible de contestar. Hay por lo menos una docena de hombres que, en mi opinión, podrían aspirar a esa segunda plaza. Entre ellos figurarían, por ejemplo, Albert Einstein, Ernest Rutherford, Niels Bohr, Louis Pasteur, Charles Darwin, Galileo Galilei, Clerk Maxwell, Arquímedes y otros.

Incluso es muy probable que ni siquiera exista eso que hemos llamado el segundo científico más grande. Las credenciales de tantos y tantos son tan buenas y la dificultad de distinguir niveles de mérito es tan grande, que al final quizá tendríamos que declarar un empate entre diez o doce.

Pero como la pregunta es "¿Quién es el más grande ?”, no hay problema alguno. En mi opinión, la mayoría de los historiadores de la ciencia no dudarían en afirmar que Isaac Newton fue el talento científico más grande que jamás haya visto el mundo. Tenía sus faltas, viva el cielo: era un mal conferenciante, tenía algo de cobarde moral y de llorón autocompasivo y de vez en cuando era víctima de serias depresiones. Pero como científico no tenía igual.

Fundó las matemáticas superiores después de elaborar el cálculo. Fundó la óptica moderna mediante sus experimentos de descomponer la luz blanca en los colores del espectro. Fundó la física moderna al establecer las leyes del movimiento y deducir sus consecuencias. Fundó la astronomía moderna estableciendo la ley de la gravitación universal.

Cualquiera de estas cuatro hazañas habría bastado por sí sola para distinguirle como científico de importancia capital. Las cuatro juntas le colocan en primer lugar de modo incuestionable.

Pero no son sólo sus descubrimientos lo que hay que destacar en la figura de Newton. Más importante aún fue su manera de presentarlos.

Los antiguos griegos habían reunido una cantidad ingente de pensamiento científico y filosófico. Los nombres de Platón, Aristóteles, Euclides, Arquímedes y Ptolomeo habían descollado durante dos mil años como gigantes sobre las generaciones siguientes. Los grandes pensadores árabes y europeos echaron mano de los griegos y apenas osaron exponer una idea propia sin refrendarla con alguna referencia a los antiguos. Aristóteles, en particular, fue el "maestro de aquellos que saben”.

Durante los siglos XVI y XVII, una serie de experimentadores, como Galileo y Robert Boyle, demostraron que los antiguos griegos no siempre dieron con la respuesta correcta. Galileo, por ejemplo, tiró abajo las ideas de Aristóteles acerca de la física, efectuando el trabajo que Newton resumió más tarde en sus tres leyes del movimiento. No obstante, los intelectuales europeos siguieron sin atreverse a romper con los durante tanto tiempo idolatrados griegos.

Luego, en 1687 publicó Newton sus Principia Mathematica , en latín (el libro científico más grande jamás escrito, según la mayoría de los científicos). Allí presentó sus leyes del movimiento, su teoría de la gravitación y muchas otras cosas, utilizando las matemáticas en el estilo estrictamente griego y organizando todo de manera impecablemente elegante. Quienes leyeron el libro tuvieron que admitir que al fin se hallaban ante una mente igual o superior a cualquiera de las de la Antigüedad, y que la visión del mundo que presentaba era hermosa, completa e infinitamente superior en racionalidad e inevitabilidad a todo lo que contenían los libros griegos.

Ese hombre y ese libro destruyeron la influencia paralizante de los antiguos y rompieron para siempre el complejo de inferioridad intelectual del hombre moderno.

Tras la muerte de Newton, Alexander Pope lo resumió todo en dos líneas:

"La Naturaleza y sus leyes permanecían ocultas en la noche. Dijo Dios: ¡Sea Newton! Y todo fue luz.”

De "Cien preguntas básicas sobre la ciencia" de Isaac Asimov; Alianza Editorial, Madrid, 2010.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Como América perdió el tren


Los Estados Unidos podrían haber lanzado un satélite antes de que los soviéticos proyectaran el Sputnik. Un cohete del Ejército de los Estados Unidos, lanzado desde Cabo Cañaveral el 20 de septiembre de 1957, pudo haber logrado velocidad fácilmente. Debido a órdenes del gobierno, la última parte era un casco vacío, de modo que no tuvo el combustible y el impulso para volar en órbita. El equipo de Wernher von Braun solamente tardó veintiocho días en preparar un satélite para volar en órbita en torno a la Tierra, una vez que fue dada la orden de hacerlo.

De la revista "Muy Interesante"; marzo de 2003.

jueves, 9 de agosto de 2012

Ariel



I


Aquella tarde, el viejo y venerado maestro, a quien solían llamar Próspero, por alusión al sabio mago de La Tempestad shakespeariana, se despedía de sus jóvenes discípulos, pasado un año de tareas, congregándolos una vez más a su alrededor.

Ya habían llegado a la amplia sala de estudio, en la que un gusto delicado y severo esmerábase por todas partes en honrar la noble presencia de los libros, fieles compañeros de Próspero. Dominaba en la sala —como numen de su ambiente sereno— un bronce primoroso, que figuraba al ARIEL de La Tempestad. Junto a este bronce, se sentaba habitualmente el maestro, y por ello le llamaban con el nombre del mago a quien sirve y favorece en el drama el fantástico personaje que había interpretado el escultor. Quizá en su enseñanza y su carácter había, para el nombre, una razón y un sentido más profundos.

Ariel, genio del aire, representa, en el simbolismo de la obra de Shakespeare, la parte noble y alada del espíritu. Ariel es el imperio de la razón y el sentimiento sobre los bajos estímulos de la irracionalidad; es el entusiasmo generoso, el móvil alto y desinteresado en la acción, la espiritualidad de la cultura, la vivacidad y la gracia de la inteligencia, —el término ideal a que asciende la selección humana, rectificando en el hombre superior los tenaces vestigios de Calibán, símbolo de sensualidad y de torpeza, con el cincel perseverante de la vida.

La estatua, de real arte, reproducía al genio aéreo en el instante en que, libertado por la magia de Próspero, va a lanzarse a los aires para desvanecerse en un lampo. Desplegadas las alas; suelta y flotante la leve vestidura, que la caricia de la luz en el bronce damasquinaba de oro; erguida la amplia frente; entreabiertos los labios por serena sonrisa, todo en la actitud de Ariel acusaba admirablemente el gracioso arranque del vuelo; y con inspiración dichosa, el arte que había dado firmeza escultural a su imagen había acertado a conservar en ella, al mismo tiempo, la apariencia seráfica y la levedad ideal.


Próspero acarició, meditando, la frente de la estatua; dispuso luego al grupo juvenil en torno suyo; y con su firme voz —voz magistral, que tenía para fijar la idea e insinuarse en las profundidades del espíritu, bien la esclarecedora penetración del rayo de luz, bien el golpe incisivo del cincel en el mármol, bien el toque impregnante del pincel en el lienzo o de la onda en la arena,—comenzó a decir, frente a una atención afectuosa:


II

Junto a la estatua que habéis visto presidir, cada tarde, nuestros coloquios de amigos, en los que he procurado despojar a la enseñanza de toda ingrata austeridad, voy a hablaros de nuevo, para que sea nuestra despedida como el sello estampado en un convenio de sentimientos y de ideas.

Invoco a ARIEL como mi numen. Quisiera para mi palabra la más suave y persuasiva unción que ella haya tenido jamás. Pienso que hablar a la juventud sobre nobles y elevados motivos, cualesquiera que sean, es un género de oratoria sagrada. Pienso también que el espíritu de la juventud es un terreno generoso donde la simiente de una palabra oportuna suele rendir, en corto tiempo, los frutos de una inmortal vegetación.

(...)

De "Ariel" de José Enrique Rodó; (1900)