lunes, 25 de enero de 2016

El acceso a la información en 2016


Hoy en día un guerrero Masai africano con un teléfono móvil tiene mejor capacidad de comunicación de la que tenía el Presidente de los Estados Unidos hace 25 años. Y si se trata de un teléfono inteligente con acceso a Google también tiene mejor acceso a la información de la que tenía el Presidente hace tan solo 15 años.

Vía: Microsiervos

lunes, 4 de enero de 2016

Diversas cronologías


El año en que vivimos es el 2016. Efectivmante, en el Uruguay y en todos los países de religión cristiana se ha convenido tomar la fecha del nacimiento de Cristo como punto de partida para el cómputo de los años. Pero en muchos otros países, y particularmente en los no cristianos, es otra cosa. En cada uno de ellos se ha comenzado a contar los años  partiendo de otros acontecimientos, históricos o religiosos y, naturalmente, hoy su fecha es diferente de la nuestra.

EL AÑO 2016 ES, SEGÚN:
  • Los hebreos: 5776 (porque computan los años desde la creación del hombre y suponen que esto aconteció 3.760 años antes de Cristo.
  • Los amerindios: 399 ó 931, o bien 1463, según las diferentes creencias religiosas.
  • Los persas: 1384.
  • Los musulmanes de Persia, Arabia, Pakistán y Egipto: 1392 (porque los musulmanes cuentan los años a partir de la fecha en que Mahoma emigró de La Meca a la ciudad de Medina, 622 después de Cristo.
  • Los hindúes del norte: 2074, y los del sur, 1938.
  • Los chinos confucionistas: 2567 (porque cuentan los años a partir del nacimiento de Confucio, 551 a.C.).
  • Los japoneses sintoístas: 2676 (porque cuentan los años a partir de 660 a.C., reinado de Yimmu-Temmo, el gran emperador divinizado).
  • Los etíopes: 2009.
  • Los coptos: 1732 (porque los coptos, cristianos de Etiopía, Egipto y Sudán, cuentan los años a partir de la persecución de Diocleciano, 284 d.C.
(Adaptado)

jueves, 31 de diciembre de 2015

Me voy...


La Hermana Nieve ha desatado su inmenso enjambre de alas blancas y silenciosas. "Parece -pensaría un chusco, o un poeta- que despluman a los ángeles en el cielo."Ha nevado toda la noche, y París ha amanecido como de plata. 

En el amanecer gris, un fulgor misterioso emana de todas las cosas; la nieve radía dulcemente en los techos, en los alféizares, sobre las ramazones desnudas. Yo parto dentro unas cuantas horas.

De pie en uno de los puentes del Sena, he mirado por última vez al París adorable que extiende en ambas márgenes sus palacios. ¡No puedo llevarme esta visión, no puedo! Mañana se borraría, se alteraría. Le envío un beso, un beso infinito y me alejo. Jamás he sentido una pena tan honda. 

Algo íntimo me dice que todo lo pierdo al perder esto; que algo se descompleta y acaba en mí, quizá. Otros, que no aman ni comprenden estas cosas, se quedan porque son ricos; ¡y yo me voy porque soy pobre!

 A la mañana siguiente estoy en Londres. Tengo frío. Dos  semanas después, estoy en Nueva York. Tengo frío. Dos semanas aún y estoy en México. ¡Tengo frío, mucho frío!

Amado Nervo

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Metempsicosis




Era un país de selva y amargura; un país con altísimos abetos, con abetos altísimos, en donde ponía quejas el temblor del viento. Tal vez era la tierra cimeriana donde estaba la boca del infierno, o la isla que el grado ochenta y siete de latitud austral, marca el lindero de la líquida mar; sobre las aguas se levantaba un promontorio negro, como el cuello de un lúgubre caballo, de un potro colosal, que hubiera muerto en su última postura de combate, con una hinchada nariz humeando al viento.  El orto formidable de una noche con intenso borrón manchaba el cielo, y sobre el fondo de carbón flotaba la alta silueta del peñasco negro. Una luna ruinosa se perdía con su amarilla cara de esqueleto en distancias de ensueño y de problema; y había un mar, pero era un mar eterno, dormido en un silencio sofocante como un fanático animal enfermo. Sobre el filo más alto de la roca, ladrando al hosco mar estaba un perro.

Sus colmillos brillaban en la noche pero sus ojos no, porque era ciego. Su boca abierta relumbraba, roja como el vientre caldeado de un brasero; como la gran bandera de venganza que corona las iras de mis sueños; como el hierro de un hacha de verdugo abrevada en la sangre de los cuellos. Y en aquella honda boca aullaba el hombre, como el sonido fúnebre en el hueco de las tristes campanas de noviembre. Vi que mi alma con sus brazos yertos y en su frente una luz, hipnotizada subía hacia la boca de aquel perro, y que en sus manos y sus pies sangraban como rosas de luz, cuatro agujeros; y que en la hambrienta boca se perdía, y que el monstruo sintió en sus ojos secos encenderse dos llamas, como lívidos incendios de alcohol sobre los miedos.

Entonces comprendí (¡Santa Miseria!) el misterioso amor de los pequeños y odié la dicha de las nobles sedas, y los prosapios con raíz de hierro; y hallé en el lodo gérmenes de lirios, y puse la amargura de mis besos sobre bocas purpúreas, que eran llagas; y en las prostituciones de tu lecho vi esparcidas semillas de azucena, y aprendí a aborrecer como los siervos; y mis ojos miraron en la sombra una cruz nueva, con sus clavos nuevos, que era una cruz sin víctima, elevada sobre el oriente de un incendio, aquella cruz sin víctima ofrecida como un lecho nupcial.  ¡ Y yo era un perro!

Leopoldo Lugones 

NOTA: Se denomina metempsicosis a la doctrina religiosa y filosófica de varias escuelas orientales, y renovada por otras de Occidente, según la cual las almas transmigran después de la muerte a otros cuerpos más o menos perfectos, conforme a los merecimientos alcanzados en la existencia anterior. Este poema fue escrito hacia 1897 cuando Leopoldo Lugones tendría unos veinte años y acababa de leer "Los Cantos de Maldoror" del Conde de Lautréamont.

jueves, 12 de noviembre de 2015

El maravilloso "Lunojod I"



LUNOJOD I (1970)
País: URSS
Peso: 800 Kg.
Fue el primer robot que se posó en la Luna

Cuando la URSS puso por primera vez un robot en la Luna, se abrió una nueva época de la exploración espacial. Cuando se lanzó el Luna XVII, el anuncio de que su objetivo era "proseguir la exploración lunar" no aportaba al mundo occidental ningún indicio de que en el interior del cohete iba una máquina ni siquiera imaginada en el terreno de la ciencia-ficción. Tras un aterrizaje perfecto y suave en la superficie de la Luna, a uno y otro lado de la nave se extendieron unas rampas, y un robot de ocho ruedas y de extraño aspecto comenzó a descender lentamente. Estaba dirgido por control remoto, mediante un enlace de radiotelevisión que se enviaba desde un centro situado en un punto clave de la URSS. Para evitar los inconvenientes derivados de la desigualdad del suelo lunar, las ocho ruedas del Lunojod estaban constituidas por pequeñas traviesas metálicas revestidas de titanio y, por otra parte, el robot era capaz de rodar aunque solo cuatro ruedas estuvieran en contacto con el suelo. Durante casi un año, el Lunojod avanzó por la superficie de nuestro satélite efectuando más de quinientos estudios del suelo y transmitiendo más de veinte mil fotografías de la superficie lunar.

De "Máquinas fantásticas" por Jean Rush y Ken Rush. Editorial RM, Barcelona, 1978.

domingo, 25 de octubre de 2015

Acerca del socialismo y sus modalidades



El socialismo es una doctrina política y filosófica cuyo principio es el de la necesidad de socializar los medios de producción, y en la cual caben infinidad de matices y variantes de fondo y de procedimiento. En general se llama socialismo utópico al anterior a la segunda mitad del siglo XIX, tal como fue postulado por Platón, insinuado en la prédica evangélica y afirmado por algunas sectas medievales y retomando luego por los utopistas como Moro, Campanella, Fourier y otros. En cambio se llamó socialismo científico al fundó Carlos Marx hacia 1848, no sobre la base de la generosidad individual y de la caridad, sino partiendo de cierta ley interna del desarrollo histórico, según la cual corresponde al proletariado el papel protagónico en la próxima etapa de la historia occidental, tras el período burgués. El socialismo tomó desde entonces dos formas: una evolucionista, que suele llamarse socialismo, y otra revolucionaria, que suele llamarse comunismo; pero, además, muchos de sus principios han comenzado a difundirse y a penetrar en todas las ideologías como resultado del desarrollo económico-social previsto por Marx.

Del "Diccionario de Historia Universal" de José Luis Romero. Editorial Atlántida, Buenos Aires, 1946.

martes, 6 de octubre de 2015

Rodó y Vaz Ferreira: los grandes intelectuales uruguayos del siglo XX


Los nombres de José Enrique Rodó (1871-1917) y Carlos Vaz Ferreira (1872-1958), trascienden las fronteras nacionales. Rodó ("Ariel"; "Motivos de Proteo"; "El Mirador de Próspero") llegó a representar, sobre todo a través de su Ariel, los ideales de la intelectualidad latinoamericana afirmando sus valores tradicionales en oposición al deslumbrante progreso material de los Estados Unidos. Más allá de este eco apasionado, se le reconoce como un  crítico y ensayista de gran solvencia y como uno de los maestros de la prosa americana. 

Vaz Ferreira, quien como educador tuviera intensa actuación en las tres ramas de la enseñanza, como docente (filosofía y filosofía del derecho), como dirigente y como teórico de la pedagogía; cumplió como filósofo una fecunda labor que se reflejó fuertemente sobre nuestra intelectualidad. Ubicado al margen de todo sistema filosófico, enseñó en sus libros y en su Cátedra de Conferencias a pensar al margen de los preconceptos, sentir y actuar en consecuencia; replantearse constantemente los problemas y reflexionar sobre ellos en actitud abierta para toda nueva sugestión crítica.

De la "Historia del Uruguay y de América" de Alfredo Traversoni. Editorial Kapelusz, Montevideo, 1963.