sábado, 25 de febrero de 2012

El proyector opaco


El proyector opaco ha sido tema de controversias durante años. Las opiniones varían, desde considerarlo "maravilloso" hasta "no muy útil", y ambas ideas tienen sus razones. La impresión que uno se forma de este aparato depende de las necesidades didácticas y de los puntos que se adopten. La comprensión del mecanismo en que se basa el proyector opaco nos ayudará a entender porqué coexisten opiniones tan divergentes a su respecto.

La proyección opaca depende del poder de reflexión de la ilustración opaca o del material que se haya colocado en el proyector. Como la mayoría de los objetos opacos no se han hecho para reflejar la luz, este tipo de proyección no es totalmente eficaz. Sin embargo, es el único medio disponible para proyectar una figura o un objeto opacos.

CARACTERÍSTICAS DEL PROYECTOR

La proyección opaca depende de la capacidad de un objeto para reflejar la luz. Este aparato utiliza una lámpara de proyección de alta intensidad, generalmente una lámpara incandescente de 1.000 W, la cual ilumina directamente la figura o el objeto plano opacos. La luz se refleja en la figura y los rayos llegan a un espejo inclinado, donde se vuelven a reflejar, y después de atravesar las lentes llegan a la pantalla.

Dentro del proyector, debe incorporarse un ventilador, para que ayude a disipar el intenso calor que produce la lámpara. Además, el proyector es un poco voluminoso, y se ha diseñado así para contribuir a la dispersión del calor. El enfoque se realiza fácilmente moviendo las lentes hacia afuera o hacia adentro, generalmente con un sistema de engranaje de piñón y cremallera.

La mayoría de los proyectores opacos están equipados con un sistema interno de señales que proyecta una flecha sobre la pantalla, de modo que el operador pueda señalar los detalles de específica importancia. Esta operación de señalar es relativamente simple en los proyectores que utilizan una unidad de señalamiento separada. Resulta algo más complicada en los modelos que emplean un espejo para proyectar la flecha. Si se desea, se puede adquirir, como equipo accesorio, un señalador manual, que es mucho más flexible en su uso y , por lo tanto, mucho más conveniente.

Todos los proyectores tienen prevista la regulación de la elevación del aparato, si bien dentro de límites bastante restringidos.

Las figuras planas e incluso los objetos tridimensionales algo gruesos se colocan fácilmente en el proyector bajando la platina. Esta suele estar equipada con un mecanismo especial que le permite permanecer bien horizontal con cualquier grado de abertura, de modo que los objetos algo gruesos pueden quedar al nivel apropiado para la proyección.

LIMITACIONES

Para quien no está habituado a utilizar un proyector opaco, los inconvenientes de este voluminoso "elefante de la jungla" de los audiovisuales pueden superar ampliamente sus ventajas.

Puesto que la pérdida de luz debido a la reflexión es tan considerable, la imagen proyectada -aún en una habitación totalmente a oscuras- carece de la nitidez y el brillo característicos de la imagen de una diapositiva o transparencia.

Para comprender la pérdidas por reflexión, se utilizan lámparas de gran vataje, pero aún así, los 140 ó 150 lúmenes que llegan a la pantalla producen solamente 1/15 del brillo que proporciona la retroproyección.

Por consiguiente, debe tenerse presente que el proyector opaco no se puede emplear exitosamente en una habitación con luz normal. Este factor limita severamente su utilidad. Sin embargo, si se puede lograr una oscuridad completa, el proyector opaco puede constituir una gran ayuda para el maestro.

En un esfuerzo por aprovechar la luz tanto como se pueda, los fabricantes de proyectores opacos suelen colocar la lámpara de proyección cerca de la figura u objeto que se tiene que proyectar. Esto puede hacer que se queme o "tueste" el objeto que se va a proyectar, sobre todo si se trata de las páginas de un libro, cuando éstas no se mantienen suficientemente presionadas hacia abajo.

Cuando se mueve la platina para cambiar la figura, puede provocarse una situación molesta. La luz que sale del proyector cuando se baja la platina no sólo distrae al espectador sino que también puede encandilarlo, pues es mucho más brillante, incluso, que la imagen proyectada.

Los proyectores opacos resultan muy útiles para ampliar figuras, lo cual posibilita que puedan ser estudiadas en grupo. De otro modo, la mayoría de las ilustraciones sólo servirían para uso individual.

VENTAJAS

Después de una lista tan importante de inconvenientes, se puede uno preguntar para qué pensar en utilizar un proyector opaco. La respuesta es muy simple. ¡Porque es único! No existe ningún otro dispositivo que permita proyectar imágenes que no estén preparadas en material transparente.

Este solo factor lo convierte en un elemento extremadamente importante en la docencia. Significa que:

1) No se necesita preparar diapositivas ni transparencias. Cualquier material impreso, dibujado o fotografiado, puede servir, sin ninguna preparación previa.

2) Las figuras pequeñas se amplifican, de modo que aún los grupos grandes de alumnos ven sin dificultad.

3) El costo de materiales es insignificante. Las figuras que van a utilizarse para las proyecciones pueden sacarse de diarios y revistas.

4) El manejo del proyector opaco es muy simple: se coloca el material, se enciende la lámpara, se enfoca y se proyecta.


Del "Manual Práctico de Medios Audiovisuales" por Herbert E. Scuorzo; Editorial Kapelusz, Buenos Aires, 1970.

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