viernes, 30 de diciembre de 2011

Langosta a la americana



«Se lava muy bien la langosta 
viva. Colocada sobre la mesa se le 
quita una de las antenas o 
cuernos y se le introduce por el 
intestino, cogiendo  la langosta y 
poniéndola derecha. Se coloca 
debajo una taza y se saca la 
antena; el líquido que cae se 
recogerá en la taza y se echan dos 
cucharadas de agua o caldo 
caliente para que no se cuaje. Se 
separa la cola del cuerpo. La cola 
se corta en dos; también se cortan 
las patas, a las que se quita el 
extremo. Se tira el excremento y se 
reserva la sangre, las huevas y 
las tripas. 
Una vez desangrada se le quita 
una tripita negra, como se hace 
con los cangrejos; de un tirón 
sale... »

De la «Cocina Práctica», de Rosario Cifuentes.