sábado, 17 de marzo de 2012

La locomotora


La locomotora de empleo más generalizado es la de vapor, la derivada por perfeccionamientos, ampliaciones y mejoras de la de Stephenson. Se utilizan también locomotoras eléctricas, con motores que reciben la corriente de una línea de conducción de energía que se establece a lo largo de la vía; y se utilizan igualmente, de poco tiempo a esta parte, nuevos tipos de máquinas con motores de combustión interna y con combinaciones de estos motores con los eléctricos. Pero sigo siendo aún la locomotora de vapor la que predomina, y a ella habremos de referirnos en este Capítulo, entendiéndose que de la de vapor se trata mientras no se diga otra cosa. A las eléctricas se dedica Capítulo aparte.

Una locomotora se compone esencialmente de la caldera y máquina, montadas sobre un bastidor con ruedas. El bastidor se apoya sobre las cajas de grasa de los ejes de las ruedas, por el intermedio de unos resortes o muelles que proporcionan elasticidad al apoyo.

El vapor generado en la caldera es conducido a los cilindros, de los que hay un número de dos, tres o cuatro. Los cilindros van montados sobre el bastidor, y los vástagos de sus émbolos o pistones enlazan con las ruedas por medio de un sistema de biela y manivela., transformándose así el movimiento rectilíneo alternativo de los émbolos en el de rotación de las ruedas. Las aludidas bielas son las bielas motrices, y las bielas que hacen solidarias a varias ruedas, para convertirlas en motoras. Las ruedas motoras son, pues, accionadas bien directamente por las bielas motrices, bien por bielas de acoplamiento.

El bastidor no descansa únicamente, por lo general, sobre estas ruedas motoras, sino que para facilitar la inscripción de las curvas y disminuir las reacciones laterales sobre los carriles se añaden delante y, a veces, también detrás de las motoras, ruedas libres constituyendo un bissel, que es un juego de un eje con dos ruedas, o un bogie o carretón con cuatro ruedas. Las locomotoras tienen, según esto, ruedas motoras o motrices, y ruedas libres, simplemente sustentadoras del peso del vehículo.


De "Explotación técnica de ferrocarriles" por Francisco Wais; Editorial Labor, Madrid, 1933.

No hay comentarios.: