viernes, 5 de julio de 2013

Hacia ciudades fantásticas



Dos hombres, Yona Friedman (nacido en Bucarest en 1923) y Paul Maymont (nacido en París en 1926) preparan desde hace muchos años las ciudades del futuro. Como no existe en Francia ningún centro de investigación de urbanismo y de arquitectura, Yona Friedman se gana la vida haciendo dibujos animados (hasta se ha dado el lujo de obtener un León de Oro en Venecia) y Paul Maymont trabaja... para otros arquitectos que no hacen prospectiva. 

En 1956 Yona Friedman asistía, en Dubrovnik, al último de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna. En las discusiones, las palabras "desarrollo", "movilidad de la sociedad", "cambio", "mutación" se pronunciaban a menudo, pero estos problemas siempre eran desviados. Decidió, entonces, buscar arquitectos de su generación, interesados como él en la prospectiva y, habiéndolos encontrado, fundó en París, en 1957, el Grupo de Arquitectura Móvil. Además de Friedman y Maymont, el Grupo de Arquitectura Móvil, que se colocó a la vanguardia de la arquitectura y del urbanismo, comprendía al comienzo a dos jóvenes investigadores alemanes: Werner Ruhnau (nacido en 1922), autor del célebre teatro de Gelsenkirchen, y Frei Otto (nacido en 1925), especialista en cuberturas livianas y de gran tamaño.

PREVER EL FUTURO

Nadie puede prever cuales serán las necesidades  y los gustos de los hombres del año 2065. Así como nadie puede predecir con certeza si el futuro pertenecerá al auto, al helicóptero o a otro medio de transporte no inventado todavía. Como su actual concepción estática es el principal obstáculo para la movilidad de las ciudades, Friedman considera que la primera tarea de los arquitectos prospectistas es dar elasticidad a la ciudades. ¿Cómo? Pues bien, por medio de construcciones que sólo toquen el suelo afirmándose sobre pilares y que puedan ser desmontables.

En posesión de un repertorio de estructuras nuevas, perfeccionadas por grandes inventores, Friedman, así como Maymont o, en el Japón, Kurokawa, ha concebido una estructura colectiva "portacasas". El arquitecto concibe terrenos artificiales de varios pisos en los cuales el habitante puede insertar el juego de estructuras prefabricadas que le agraden. Esas construcciones espaciales son, por lo tanto, esqueletos que se puden llenar a voluntad.

Friedman también ha imaginado un plan que adapta su sistema a la renovación de ciudades antiguas. Por ejemplo, ha concebido el proyecto de una "capa estructurada" que, en París, estaría situada sobre las avenidas exteriores y que comprendería no solamente todos los elementos de una ciudad nueva, sino también aquellos de la circulación, con el núcleo central atravesado por una autorruta aérea. Sin demoler ningún barrio de París antiguo, sin perjudicar al París histórico, la ciudad espacial de Friedman permitiría de ese modo alojar de tres a cuatro millones de parisienses a las puertas y en el cielo de París.

Paul Maymont concibe a la ciudad del futuro bajo la forma de ciudades hongos unidas al suelo por medio de un mástil central, hueco, de cemento armado, que contendría todas las tríadas de la ciudad, al cual estarían enganchados cables que formarían una inmensa telaraña. Esos cables sostendrían los pisos sobre los cuales estarían anclados todos los elementos urbanos. Cada cono, de una altura de 125 metros o sea 45 pisos, comprendería casas de habitación, calles verticales y horizontales, plazas públicas, lugares de diversión y de trabajo. Se trataría, pues de una ciudad vertical de 15 a 20.000 habitantes. Cada una de esas ciudades autónomas estaría comunicada con las otras por puentes unidas a una autorruta central que pasaría debajo de cada ciudad.

Michel Ragon

De la revista "Planeta" Nº 5; Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1965.

martes, 2 de julio de 2013

La historia de una carta


Víctor Hugo (1802-1885)

El poeta francés Víctor Hugo, recibió en cierta ocasión una carta sin otra dirección que la siguiente: "Al más grande poeta de Francia". Sin abrirla la hizo enviar a Lamartine, que a su vez, por modestia, la devolvió a Víctor Hugo. No sabemos cuántas veces haría la carta el mismo viaje. Finalmente, uno de los dos la abrió, y con enorme estupor vió que estaba dirigida a Alfredo de Musset.

De "El Derecho de Saber" por Luis Umbert Santos; Editorial Humanidad, México DF, 1953.

domingo, 30 de junio de 2013

Por qué la música nos hace sentir bien


La música libera sustancias químicas en el cerebro que son responsables de hacernos sentir bien, dice una investigación.

El estudio, publicado en Nature Neuroscience, descubrió que los compuestos químicos se liberan en el momento en que sentimos más placer escuchando la música que nos gusta. Según los científicos de la Universidad de McGill en Montreal, Canadá, ésta es la primera vez que se comprueba que este compuesto químico, llamado dopamina, está vinculado a la música. Se sabe que la dopamina se incrementa en respuesta a otros estímulos o actividades de recompensa como la comida, las relaciones sexuales u obtener dinero. Esta sustancia también produce un estado de bienestar con ciertos estímulos tangibles, como estar enamorado. En el nuevo estudio, se encontró que los niveles de dopamina eran hasta 9% más altos cuando los voluntarios estaban escuchando música que les agradaba. Los investigadores afirman que este resultado es significativo porque comprueba que los humanos obtenemos placer de la música, una recompensa abstracta, que es comparable con el placer que se obtiene de estímulos biológicos más básicos. La doctora Vicky Williamson, psicóloga musical del Goldsmiths College de la Universidad de Londres, recibió positivamente la investigación. Según la experta, hasta ahora los estudios no han respondido porqué la música es tan importante para el ser humano, a pesar de que han comprobado que es un hecho. "El estudio demuestra que la música está vinculada con nuestros sistemas de recompensa más profundos", explica la doctora Williamson.

 

"Escalofrío" musical

La investigación involucró escanear el cerebro de ocho voluntarios durante tres sesiones, utilizando dos tipos distintos de escáner. Esta muestra relativamente pequeña fue seleccionada de un grupo inicial de 217 personas. Esto se debió a que fue necesario que los participantes experimentaran sensaciones de placer de forma consistente al escuchar la misma pieza musical y sin que éstas se redujeran después de múltiples repeticiones o en distintos ambientes. Se utilizó un tipo de escáner llamado tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) en dos sesiones. En la primera, los voluntarios escuchaban música que les daba enorme placer y en la segunda debían escuchar música a la cual eran indiferentes. En una tercera sesión, la música fue alternada entre la placentera y la neutral mientras se les sometía a un escáner de imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf). Los datos obtenidos de los dos distintos tipos de escáner fueron analizados y los científicos pudieron estimar la liberación de dopamina. La transmisión de dopamina fue más alta cuando los participantes estaban escuchando música que gozaban.

 

Respuesta emocional

Un elemento clave del estudio fue la medición de la liberación de dopamina cuando los participantes estaban experimentando su mayor respuesta emocional a la música. Para hacerlo, los científicos marcaron el momento cuando los participantes sentían un escalofrío que les recorría la espalda del tipo que mucha gente experimenta en respuesta a su música favorita. Este "escalofrío" musical indicó cuándo los voluntarios sentían el placer máximo. Los escáneres mostraron una mayor transmisión de dopamina cuando los participantes sentían el escalofrío. Y cuando estaban escuchando la música que no les producía esa emoción, se liberaba menos cantidad de esa sustancia. Tal como señala el doctor Robert Zatorre, quien dirigió el estudio, "necesitábamos estar seguros que podíamos encontrar a gente que sintiera escalofríos de forma muy consistente y precisa". "Porque una vez que los sometíamos al escáner, si no tenían escalofríos no teníamos nada que medir". "El otro factor que fue importante es que deseábamos eliminar cualquier confusión potencial derivada de asociaciones verbales, así que sólo usamos música instrumental". "Esto también eliminó a muchos de los que se presentaron en la muestra original, porque la múscia que trajeron al experimento y que les agradaba tenía letras", explica el investigador.

Artículo de "BBC Mundo" publicado el 14 de enero de 2011.

viernes, 28 de junio de 2013

Qué hace la Unesco


El mundo no podría soportar otra guerra. En la primera guerra mundial, las pérdidas se elevaron a 8 millones y medio de vidas humanas. En la segunda guerra mundial, ascendieron a unos 26 millones. Con la bomba atómica, la bomba de hidrógeno y otras armas nuevas, una tercera guerra mundial podría aniquilar a la humanidad entera.En todos los tiempos, el desconocimiento de la manera de vivir y de las costumbres de los demás pueblos ha dado lugar a prejuicios, recelos y desconfianzas de los que resultan controversias que degeneran en guerras. Hoy día, esta ignorancia puede conducir a conflictos aún más terribles. Los posibles puntos de desacuerdo no son siempre de carácter político sino también con frecuencia de tipo económico, racial o cultural. Si se quiere lograr una paz duradera, hay que empezar por saber cuáles son los factores que originan los estados de tirantez, para tratar de eliminarlos.

Las Naciones Unidas son el resultado de esta concepción nueva y constructiva de los medios de mantener la paz. No basta con retrasar el comienzo de las hostilidades. La paz depende de la prosperidad y de la buena voluntad de los hombres. A su vez, éstas dependen de otros factores como el mejoramiento d ela alimentación, la salud, el alojamiento, el comercio y la instrucción, así como de una mejor comprensión de la cultura y del modo de vida de los demás pueblos. Únicamente una paz que se base, no sólo en acuerdos de cooperación política y económica, sino también en la solidaridad intelectual de la humanidad, podrá merecer de todos los pueblos del mundo un apoyo sostenido, sincero y eficaz. Las Naciones Unidas y los organismos especializados fueron creados para poder enfocar en esa nueva perspectiva los problemas que plantea el logro de una paz duradera.

Las Naciones Unidas han establecido procedimientos que permiten estudiar los asuntos políticos y buscar la solución de los grandes problemas económicos y sociales. Corresponde a cada uno de los organismos especializados una tarea concreta que es parte del esfuerzo internacional para fomentar la colaboración entre las naciones y combatir la pobreza, la ignorancia y la enfermedad. La Unesco es uno de tales organismos especializados. Unesco es una palabra formada con las iniciales del título inglés de la Organizaicón: United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

En el preámbulo de la Constitución de la Unesco se dice: "Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz". El artículo I de la Constitución declara: "La Organización se propone contribuir a la paz y a la seguridad estrechando, mediante la educación, la ciencia y la cultura, la colaboración entre las naciones, a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales que, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión, la Carta de las Naciones Unidas reconoce a todos los pueblos del mundo".

Para ayudar a establecer las bases de la paz la Unesco debe, pues, realizar una tarea capital y a largo plazo que consiste en:
  • Favorecer el progreso de la educación, la ciencia y la cultura.
  • Alentar la cooperación internacional en esas esferas.
  • Ayudar, con todos los medios a su alcance, a los Estados Miembros a fin de que puedan desarrollar sus actividades educativas, científicas y culturales.
  • Servir de centro de información e intercambio, para proporcionar a los Estados Miembros una documentación que responda a sus necesidades prácticas.

De "¿Qué es la Unesco?", Nº 1 de la serie "Manuales de información sobre la Unesco", 4ta. edición, Turín, octubre de 1960.

martes, 25 de junio de 2013

Si los planetas del Sistema Solar suplantaran la Luna

La Luna

El artista estadounidense y ex empleado de la NASA, especializado en la ilustración de temas astronómicos, Ron Miller, ha creado una serie de imágenes de cómo se vería el cielo desde la Tierra si otros planetas estuvieran más cerca.

Mercurio

El artista usó como referencia una fotografía de la Luna (la primera imagen de esta serie) y colocó en su lugar Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, considerando la distancia que existe entre nuestro planeta y su satélite natural, de 384.400 kilómetros; así se da una mejor idea de sus dimensiones.

Marte

Las asombrosas imágenes muestran que Júpiter y Saturno dominarían el cielo, Marte se vería aproximadamente al doble del tamaño de la Luna y Mercurio se vería solo un poco más grande que la Luna.

Venus

Según el autor de las imágenes, Ron Miller, su objetivo era dar a las personas una idea sobre los planetas que nos rodean en el sistema solar.

Neptuno

“Para mucha gente los planetas son solo un concepto vago. Quería mostrarle a la gente lo increíbles que son los planetas y los efectos que estos tendrían en el paisaje”, dijo el artista al diario británico “Daily Mail”.

Urano

Saturno

Júpiter

  Les invito a conocer más acerca de Ron Miller y su obra visitando su blog. 

lunes, 24 de junio de 2013

La fotografía digital

Primer fotografía digital, 1975
 SONY (presentada en 1980) / Steve Sasson
Positivo. Policromo
Soporte: Magnético / Óptico / Magnético-Óptico


Procedimiento

La imagen fotográfica se forma a partir de la variabilidad de la respuesta ante la acción de la luz de un conjunto de fotocélulas. La incidencia de la luz sobre las fotocélulas existentes en un micro sensor (un CCD), provoca que cada una de ellas (de 380000 a 6 millones en función de las distintas ofertas existentes en el mercado) genere un impulso eléctrico o señal. Esta señal es digitalizada (por medio de un conversor de analógico a digital –ADG-) y convertida tras los procesos de cuantización y muestreo en secuencias de ceros y unos.

Aspecto externo

Está directamente relacionado con el concepto de píxel (equivale a superficie de la célula fotosensible) que es la parte más pequeña de la imagen susceptible de ser manipulada en una pantalla. La resolución y la profundidad son los dos elementos que definen al píxel. La resolución de una imagen digital se refiere al número de píxeles necesarios para representar una pulgada de la imagen. La calidad de la imagen está directamente relacionada con el tamaño del punto utilizado: a menor punto, mayor calidad. En cuanto a la profundidad del píxel , ésta viene dada por el número de bits utilizados en la conversión analógica en digital. Esto permite crear imágenes que van desde el blanco y negro (1 bit por píxel) hasta las imágenes RGB (red, green, blue), que pueden constar de 8 bits por color (rojo, verde, azul), es decir, cada píxel es definido por 24 bits lo que permite crear una imagen mediante una paleta de más de 16.7 millones de colores.

Información extraída de la web del Centro de Fotografía de Montevideo.

viernes, 21 de junio de 2013

La Historia ¿tiene un sentido?


La historia, ¿tiene un sentido o no lo tiene? "No sabes de dónde viene el viento, ni adónde va", decía Cristo a Nicodemo. Voltaire escribió: "Si la Historia es sólo un montón de hechos que no dejaron rastro alguno, si no es más que un cuadro confuso de ambiciosos armados, muertos los unos por los otros, tantro valdría consignar combates de animales". Pero fue un discípulo de Cristo, Bossuet, quien en su Discurso sobre la historia universal intentó envolver la síntesis de todos los acontecimientos del mundo con el manto soberbio de su elocuencia. Y fueron volterianos lo que, helada apenas la famosa sonrisa, proclamaron el Evangelio del progreso. ¿Entonces? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Pero, ante todo, ¿vamos a alguna parte? ¿Es la historia una marcha hacia un objetivo o la resultante del caótico ballet de las moléculas, desencadenadas por no se sabe qué azar? Pero elegir el azar, ¿no es ya apostar en favor de un dios triste?

Dejemos hablar a aquellos que creen en la historia -de muchas maneras distintas- y a aquellos que no creen en ella. Pero, antes de entrar en el corazón del debate, uno de los más grandes maestros del humor y de la tolerancia, Tomás Moro, abrirá estas páginas con algunos sueños extraídos de su Utopía. Canciller de Inglaterra, se consolaba de estar al servicio del siniestro Enrique VIII y de vivir en un tiempo de rapiña y violencia, imaginando la edad de oro. Enrique VIII terminó cortándole la cabeza, y la Iglesia católica acaba de inscribirlo en el catálogo de sus santos. "Vendrá el tiempo, escribía, en que, con ayuda de la dulzura y la razón, la verdad se desprenderá por sí misma".

A su visión de una sociedad ideal, Janus agrega, a modo de conclusión, la Utopía de André Kédros: algunas páginas inéditas extraídas de una obra a aparecer, donde un escritor de nuestro tiempo irrumpe de pronto la novela de sus personajes para dejar a uno de ellos soñar con el mundo de mañana. Los escépticos y los hastiados sonreirán leyendo a Tomás Moro y a Kédros, ¿pero será una sonrisa exenta de emoción? Pues, en fin, de la realidad al sueño, ¿es tan grande el paso a franquear en 1516? ¿Es tan inconcebible en 1965? Estas dos Utopías, la de ayer y la de hoy, ¿no lanzan una voz desgarradora a la persona humana que "sigue buscando el medio de devenir lo que ella tanto desearía ser, lo que yo sería capaz de ser, si... si no hubiera otras personas en el mundo?" Es verdad que éstas son las últimas líneas del Diario de Anna Frank.

Editorial de la revista "Janus" Nº 3, oct.-dic. 1965.