miércoles, 28 de octubre de 2009

Hoy sentí verguenza de ser uruguayo

El domingo a la noche sentí verguenza y tristeza de ser uruguayo. No puedo creer que nuestro pueblo haya sido tan cobarde y egoísta de no votar a favor de la anulación de la Ley de Caducidad y de no votar la papeleta que habilitaba el voto epistolar a los uruguayos que residen en el exterior. Al no anular la ley que asegura la impunidad a los militares y policías que cometieron actos de lesa humanidad durante la pasada dictadura militar de 1973 a 1985, nuestro pueblo ha demostrado su cobardía. A 25 años del fin de la dictadura militar ya no se puede hablar de miedo. Que el pueblo hubiera tenido miedo, puedo entenderlo, el miedo es un sentimiento muy humano. Pero se trata de algo mucho peor, es un egoísmo y una cobardía colectiva que nos llena de verguenza como sociedad. Estos sí que son sentimientos inhumanos. A la gente no le importa la suerte de los desaparecidos, los muertos, los torturados, los exiliados, las familias destruídas, tanto dolor de toda una generación.... Es más cómodo quedarse en casa viendo la TV y decir: "Algo habrán hecho", al referirse a las víctimas del terrorismo de estado y justificar así las torturas, muertes y desapariciones. El tema no se agota en decir que la campaña fué mala y el apoyo del Frente Amplio fué tardío, las causas son mucho más profundas. A la mayoría del pueblo uruguayo no le importa la suerte de toda esa gente, esa es la verdad.... En cuanto al voto epístolar, su no aprobación en las urnas demuestra la falta de solidaridad hacia los compatriotas que viven en el exterior, no por su voluntad, sino porque las circunstancias los expulsaron del país. Pues bien, le acabamos de dar una patada en el trasero a casi 600.000 uruguayos. Los declaramos ciudadanos de clase B al no permitirles votar. No nos interesa su suerte, que se queden allá, eso sí, que sigan enviando sus remesas. Me siento muy avergonzado por la actitud de nuestro pueblo. Hoy puedo afirmar que Uruguay es un país de mediocres.

5 comentarios:

Alcohólico con nombre dijo...

Estimado, completamente de acuerdo con sus palabras... que más puedo decirle? la desilución de todo lo que pasó el domingo me puede más. Pero bueno, al menos nos queda noviembre, esperemos que nuestro pueblo no esté completamente perdido... sería el colmo perder también el gobierno.
Un abrazo grande

Parlanchín dijo...

Gracias por tu comentario. Lo cierto es que seguiremos luchando por verdad y justicia mediante todas las vías posibles. Por lo pronto confío plenamente en que nuestro pueblo demostrará ser inteligente y solidario el último domingo de noviembre dándole nuevamente el poder al Frente Amplio. Saludos!

Anónimo dijo...

Puedo aceptar (pero sin compartir) que somos "un país de mediocres" por varias razones. Sin embargo, ninguna de ellas sería porque la mayoría no hizo ganar ninguno de los plebiscitos.
Luego veo las soberbias fotos del festejo por el balotage, subtituladas con orgullo porque los uruguayos no se equivocaron y votamos bien... ¿no será demasiado brusco el cambio de ánimo y sentimientos?
Igualmente felicitaciones por el blog, es bien variado en los temas.
Saludos, pp

Anónimo dijo...

Que gay

Jose Enguidanos Perez dijo...

Mira, estoy de acuerdo contigo en que se deberia de juzgar a los que hayan hecho barbaridades durante una dictadura, pero...
¿Va a resucitar eso a los fallecidos?
Como español que soy y que tambien ha sufrido junto con otros varios millones de españoles mas una dictadura durante 40 años, te puedo decir que lo mejor es no remover las cosas.
Aqui se hizo una transicion de la dictadura a una monarquia constitucional. Todo ha ido muy bien desde 1975 hasta hace un par de años en que el gobierno de turno ha vuelto a sacar a los fantasmas del pasado. A raiz de eso hemos vuelto otra vez a las 2 españas, enemigas e irreconciliables, los de derechas, que ganaron una guerra civil y los de izquierdas que la perdieron y claman venganza.

No caigais en la trampa de enemistaros entre vosotros mismos. Al final no gana nadie.

Ya lo dijo Ghandi: Ojo por ojo, y el mundo acabara ciego.

Y os lo dice alguien que perdio familia durante la dictadura de franco.